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6 de febrero de 2020

miguel ángel de quevedo

han sido días buenos

me subí al camión de regreso a casa y enseguida identifiqué el olor a cerveza caliente (uno de mis olores favoritos, perdón). había una chica y un chico que venían tomándose una tecate en los asientos de en medio. 20 años o menos, con sueños y esperanzas or whatever. el chico era un tipo regular, delgado y guapo, usaba gorra y una camiseta con estampado de moda, probablemente comprada en cuidado con el perro or whatever. claro que le inventé una historia: trabaja en el centro, en bolívar, en las tiendas de música. es listo pero desmadroso y holgazán. interesante, pero patán, de seguro. la chica era una diosa egipcia. traía un delineado negro que cortaba, bien marcado. labios pintados de negro, súper gótico. pestañas postizas y pesadas. cabello negro y muy lacio. piel morena y pareja sin daños por el sol. fleco recto. era actriz. la escuché hablando de teatro. venía hablando de david mamet. hablaba de lo que puedes hacer con tu cuerpo en el escenario, de los sentimientos, de la fuerza, de la voz. no sé nada de eso así que sonaba cursi e ingenuo pero estoy segura de que era sólo la señora en mí quien la juzgó de esa manera porque también me dio la impresión de que era verídico y anecdótico y que estaba contando algo que conocía muy bien. no lo dijeron pero supuse que se dirigían al centro porque no se les veía prisa por bajarse. por la manera en que hablaban, también supuse que no eran novios, había interés pero no tensión sexual. no eran sólo amigos, pero eran camaradas. se estaban contando sus historias. hacían ademanes y no hablaban muy fuerte a pesar de estar obviamente alcoholizados. a mitad del camino (mi camino) se movieron de lugar porque les daba el sol de ese lado. se reían. me trajo nostalgia por la juventud que no tuve. yo nunca nunca he tomado alcohol en el transporte público. y ya no podría pero no importa porque ya no quiero.

no te tengo

y ya no podría pero no importa porque ya no quiero.





31 de octubre de 2016

narvarte poniente

I.
 
a estas alturas de la vida, uno ya tiene respuestas preparadas para ciertas preguntas: ¿a qué equipo le vas? ¿qué música te gusta? ¿eres católico? para ésta última, mi respuesta y la respuesta que le he oído decir a muchísimas personas, es: pues estoy bautizada y todo, pero... etc. "toda mi familia es católica y va la iglesia pero yo no tanto". "masomenos". no sé a los demás, pero a mí me cuesta rechazar mi catolicismo y aceptar mi ateísmo porque mi mamá me regaña. no es broma, ya lo pensé bien y esa es la razón principal, de alguna manera u otra. tal vez es que sé que la familia entera se decepcionaría, me desheredarían, ya no sería invitada a la cena navideña y perder mi derecho a comer tamalitos recalentados, no gracias. supongo que siento que representa algo familiar y conocido, algo seguro. creo que tampoco estoy lista para valerme por mí misma ideológicamente y decir fuck it, este desmadre es mi culpa y no de un ser superior que lo controla todo. todavía no puedo decirme a mí misma que todo está bien o aceptar el hecho de que todo está mal. pero no soy católica. hoy en día no está bien creer en algo y además yo ni rezo ni voy a la iglesia y ya me inventé mis propios mandamientos y hay muchas cosas de la religión católica que no me parecen. pero no puedo rechazarla del todo: cuando nos mudamos, mamá vino a visitar y en buena onda nos pegó la estampita de un santo en la puerta, para estar protegidas. no sé por qué si ella sabe que no creemos en esas cosas, pero por alguna chistosa razón no la he despegado de ahí. porsi. por si. y también porque la puso mamá y a ella sí que le creo.

II.

una de mis cosas favoritas de la relgión católica son los rezos o la actividad de rezar colectivamente. reconozco que tiene un efecto agradable el ir a misa a escucharlos a todos susurrando frases que alaban a santos y dioses. me sé algunos de memoria, son bien poéticos y tristes. como ese que dice dios te salve, reina y madre de misericordia, vida dulzura y esperanza nuestra. dios te salve, a ti llamamos los desterrados hijos de eva, a ti suspiramos gimiendo y llorando en este valle de lágrimas. ea pues señora abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos y después de este destierro muéstranos a jesús, fruto bendito de tu vientre, oh clemente, oh piadosa, oh dulce virgen maría, ruega por nosotros santa madre de dios para que seamos dignos de alcanzar las divinas gracias de nuestro señor jesucristo. amén. está bien triste por aquello del valle de lágrimas y eso de que estamos desterrados y de que necesitamos mucha misericordia. me hace llorar un chorro. en temporada navideña, mi familia, que es de esas enormes con quince tíos y 40 sobrinos, reza en las posadas. todos, acarreados por las tías, se juntan junto al árbol navideño y rezan, los niños se sientan obligados y cantan canciones y cuando tienen edad suficiente los dejan dirigir, como si fuese un premio. hay nueve posadas antes del día de navidad (creo). es mi cosa favorita en el mundo porque estoy con gente que conozco muy bien y que no tiene de otra más que aguantarme y esa familiaridad y el murmullo me tranquiliza y es algo que he venido haciendo desde que tengo memoria. no hay ninguna otra cosa en mi vida que haga desde que tengo memoria. no tengo más tradiciones, y no es que las necesite, pero por eso me aferro a ésta. 


III.

una vez, a los cinco años, fuimos a misa y vi una bruja en la iglesia. era una mujer alta y delgada que vestía toda de negro y estaba parada a lado de las canastas de las ofrendas. cuando le pregunté a mi mamá sobre aquella mujer ella sólo me hizo ssssh porque estábamos a mitad del padre nuestro.


IV.

ya casi nunca siento esa serenidad que me dan las posadas familiares. a veces en el camión cuando ando muy zen o mientras camino sola en la calle, pero es distinto porque es una serenidad muy individual. una serenidad colectiva de ese tipo, no recuerdo. en el trabajo todo es siempre pura energía, todos brincando, gritando. la ciudad es puro movimiento. no voy a la iglesia y no me junto con nadie a consumir drogas, así que hace mucho que no siento eso. el sábado pasado fui a la presentación de una revista de esas en las que va gente y alguien está al frente y los demás se sientan alrededor y luego leen. había pocas personas y era en una cada vieja que ahora es una librería. había luces de colores. estaban leyendo una historia acerca de una tocada punk y todos escuchábamos en silencio pero reíamos ocasionalmente porque era una historia graciosa. algunos tomábamos cerveza de lata. creo que fue porque la sala estaba tibia y se sentía íntima, y quizás porque los muebles se parecían a los de mi tía miros, pero por primera vez en mucho mucho mucho tiempo sentí algo muy parecido a eso que se siente en las posadas. me sentí tranquila, en un ambiente que me recordaba a algo que me solía gustar.

uno no puede estar tan solo todo el tiempo.


 


28 de septiembre de 2016

panteón del xoco





me pasó algo hoy cuando regresaba a casa. primero, quiero decir que estos días han sido físicamente dolorosos. hoy es miércoles y llevaba dos días sin comer hasta que finalmente ayer pude tragarme un horroroso y enorme plato de pasta que me preparé yo misma pues no había nada más. tampoco había dormido así que puede que mi cerebro no estuviera del todo despierto. hoy estuvo nublado, lluvioso y frío. mi clima favorito y un clima que le va tan bien a la ciudad de méxico si decides ignorar las inundaciones y el tráfico. en días como estos me siento estúpida de lo triste que me pongo, así cliché mal pedo: me encierro en mi cuarto con una taza de té (jamás tomo té) a mirar por la ventana de mi departamento (que tiene una preciosa vista al muro del edificio vecino). hay tres rutas para llegar a casa del trabajo, una es rápida y práctica pues consiste en tomar un camión que se va todo universidad y tan tan. otra es tomar el metro que es más fácil si tienes ganas de pelear por oxígeno. la última es la ruta panorámica pues es un camión que se mete por la colonia del carmen por calles bonitas y casi nunca va lleno pero se tarda un poco en pasar. amo la última opción porque, claro, antes muerta que práctica y razonable. pero hoy me sentía mal, quería estar sentada, de preferencia dormida, no quería escuchar tantos claxons, quería ver calles bonitas, okay? tomé el camión, había olvidado mis audífonos así que no tenía manera de escuchar música. no pude cerrar los ojos a pesar de estar cansada así que iba viendo por la ventana pensando tonterías. venía pensando en la probabilidad de seguir una línea de trabajo que no requiriera que yo estuviese del todo sana, un lugar donde pudiera trabajar siendo la bolsa moscosa de humanidad que soy. venía pensando en D. venía pensando en mamá. muchas cosas muy random que no tenían conexión entre sí. venía viendo a la gente e inventándoles historias. a dónde iban, de dónde venían, dónde había comprado esa blusa que la hacía verse tan bonita. de vez en cuando me topaba con recuerdos vergonzosos y angustiosos del pasado y me hacían decir "chin" en voz alta. no sé por qué cuento todas estas cosas si ni tienen relación con lo que me pasó. pasamos por debajo de un puente y se oscureció todo y en seguida se volvió a iluminar con esa luz super clara de un día que declara "sí estoy nublado pero no gris". entonces, con ese golpe de luz, me pasó algo. me dolieron los ojos y luego la cabeza. el camión venía casi vacío y se subió una señora con una voz rara, muy ronca. le dijo algo al chofer pero no le entendí y recuerdo que pensé que hablaba raro. se subieron otras dos señoras más jóvenes e iban platicando entre sí. empecé a escuchar su plática pero no distinguía sus palabras. sonaban como balbuceos. pensé que me estaba quedando dormida pero no. pensé que ellas estaban mal pero nadie parecía notarlo. balbuceaban. blurblurblurlburburbur. pero era un balbuceo estructurado, tenían orden, secuencia, eran palabras. pensé que era otro idioma, pero de verdad no sonaban a palabras. burburburuburblurblarblar. no tenía un acento, tampoco. estaba confundida. el camión avanzó otro poco y se subió otro señor y le dijo algo al chofer en el mismo balbuceo. blurblur. luego otra persona. blurblur. todos estaban balbuceando. blurlburburburbarblarbur. empecé a asustarme, a tocarme la cara y la cabeza como para asegurarme de que no estaba dormida. noté que el movimiento de su boca encajaba con sus palabras inventadas. una vez fui a alemania y se sentía bien feo no entender nada de lo que nadie hablaba y es algo que casi nunca siento porque soy bien políglota y así, pero no hablo alemán ni idiomas inventados como éste. consideré estar drogada, consideré que todos los demás lo estuvieran. se me ocurrió intentar hablar para ver si yo también podía hablar ese idioma o si me contestaban en mi idioma o en el suyo. preguntaré la hora, el nombre de la calle, pensé. intenté hablar y no pude hacerlo. como cuando se te sube el muerto y no te puedes mover, se me trepó el muerto al lenguaje y no podía hablar. podía moverme, pero no hablar. no podía abrir la boca. de hecho mi cuerpo no estaba haciendo ningún intento por comunicar nada. mi cerebro ordenaba: mueve las manos, tócate la cara, y todo bien. pero cuando mi cerebro ordenaba que dijera algo, que abriera la boca, era como si mi cuerpo se sordeara, como si no hubiese notado ese comando. no pasaba nada. ya todo me estaba dando vueltas. ya no sabía si era yo la que estaba inventando mi lenguaje, si eran los demás los que no iban a poder comprender esas palabras que yo estaba pensando, la manera en la que estaba pensando. que tal si el idioma falso era el mío, que tal si me acababa de dar cuenta de que el balbuceo era de hecho un idioma legítimo y el español que yo estaba pensando había sido mi imaginación toda mi vida. eso explicaría muchas cosas. las miradas raras, los malentendidos, todas las veces que alguien llegó tarde a una cita conmigo, había sido yo la que no se había dado a entender. me quería morir. tal vez sí morí un poco. cerré los ojos y al abrirlos todo había vuelto a la normalidad. la gente le decía gracias al chofer. la señora seguía teniendo la voz rara. mis manos, sobre mi regazo, temblaban. ya nada más quiero llegar a casa, pensé.




8 de agosto de 2016

Múzquiz

I.
a veces voy a fiestas y lo odio porque siempre hay toda esta gente tratando de conversar cuando ya está borracha
y yo también estoy borracha
pero yo quiero estar espiritualmente borracha, y quiero hablar de cosas como
la belleza,
es un tema que me interesa sobre todo cuando estoy muy ebria, pero a las dos de la mañana nadie está dispuesto a discutir sobre la belleza, todos bailan o ríen y eso me hace sentir muy sola.

II.
es sábado en la noche y tú quieres salir y yo no quiero ir pero iré. me encontraré a las dos de la mañana sintiéndome un poco mareada y perdidda, triste, pero de repente te veré entre la multitud y me parecerás absolutamente bello
y pensaré 
que ya he encontrado aquello que buscaba.

6 de abril de 2016

nancy

para contar esta historia debo dar un poco de contexto: en el verano del 2015 me pasó algo muy malo. mi existencia iba bien, estaba viviendo en una ciudad que adoro con gente que adoro, tenía un buen novio, un trbaajo decente y bien pagado y de hecho estaba esperando una bonificación muy bonita para ese fin de año. no había nada especialmente malo conmigo además de esa pequeña insatisfacción adherente a la vida que todos sentimos. un día, comencé a  sentirme mal. me dolía la cabeza, dejé de comer, like, literal literal me saltaba mis comidas porque me daba flojera o se me olvidaba que tenía de comer, me sentía desganada, dormía muchísimo y dejé de bañarme. otro día en la mañana llamé al trabajo para avisar que estaba enferma y que no podía ir. y eso fue todo. no fui ese día, luego tampoco el siguiente, luego era fin de semana, luego no regresé el lunes. en el trabajo me buscaron como locos pero como soy foránea no tengo muchos contactos acá, nadie que me rastree. me desaparecí. fue super sencillo, de hecho. al mismo tiempo, me extrañó mucho de mí misma porque si bien no soy la más responsable, sí soy el tipo de persona que se aparece en el trabajo aunque esté muriendo. 

no sé cómo funcione la depresión, no sé si haya sido eso pues nunca fui al médico pues parte de mi condición era no tener nadita de ganas de levantarme de la cama. de pronto mis cobijas pesaban kilos y no me las podía quitar de encima y luego se volvieron parte de mi piel. también fue muy fácil disimularlo. mi roomie se iba temprano a trabajar y cuando regresaba yo pretendía haber ido al trabajo, al novio lo veía sólo unos días a la semana, los fines, y por un tiempo conseguí convencerlo de que no tenía ganas de salir o estaba enferma o tenía ganas de tener sexo en la cocina, lo cual siempre lo hacía venir a mí. 

después de cuatro semanas me asusté. estaba bajando drásticamente de peso, no estaba nada bien de mi cabeza, estaba pensando cosas que me asustaban, oyendo voces, viéndome a mí misma por la ventana tomando el camión en la calle, todo muy chistoso. además sabía que el dinero no me iba a durar toda la vida, tampoco soy rica como para poder financiar una depresión. 

el día en que sucedió lo que voy a contar yo estaba a punto de volverme loca. tenía muchas ganas de morirme y sabía que si me quedaba sola en casa, lo haría. entonces llamé al novio para decirle que comiéramos juntos. era un día soleado, triste el mundo, triste yo. novio trabajaba por metro chapultepec y fuimos a una fondita para oficinistas y olía a oficinista: perfume barato, sudor y cigarro. me sentía muy mal pero actué normal y sonreí lo más que pude. él regresó al trabajo y yo decidí caminar todo pasea de la reforma, pensé que me haría bien. el paseo de la reforma es muy largo pero tiene una vista muy bonita. me gustó ver a los desempleados sentados en las bancas, a los trabajadores amontonados en los camiones, a los ciclistas, me gustó ver el tráfico, ver todo eso y me gustó pensar que yo no estaba siendo parte de nada de eso. me detuve en un semáforo en rojo para cruzar la calle y un tipo alto se detiene a mi lado. ¿estás bien?, me preguntó. ¿qué?, le dije, que si estás bien, te ves enojada, me dijo. sonreí y le dije que estaba bien. sonríes muy bonito, deberías hacerlo más, me dijo. me reí, dije gracias, y seguí caminando. dos cuadras después me alcanzó. caminas muy rápido, me tardé en alcanzarte, me dijo sonriendo. lo miré: era alto, moreno, calvo, vestía un traje muy elegante y tenía acento extranjero. me llamo luis, se presentó. me llamo maría, mentí. ¿para dónde vas, maría? hacia la alameda, ah yo voy aquí adelante, vivo cerca, ¿puedo caminar contigo, maría? está bien, dije. comenzó a hacer y responder preguntas: trabajaba en la embajada americana, vivía solo sobre esa misma avenida, le gustaba bailar, le encantaba el d.f. aunque sólo habíaâ visto la parte bonita porque en el trabajo no lo dejaban salir de esa área, su edificio tenía alberca y gimnasio, me lo presumió mucho. yo inventé que era maestra y que venía del trabajo y que era más joven de lo que en realidad soy (siempre me creen). aquí vivo yo, me dijo. estábamos frente a un edificio de lujo, de esos que parecen hoteles y tienen guardias a la entrada y muchísimos pisos y seguro un penthouse. ¿quieres subir? me preguntó, te muestro la alberca y el gym, y la vista, que es muy bonita. 

lo consideré. más contexto: tengo un fetiche super raro con el interior de las casas ajenas. siempre que tengo la oportunidad me asomo al interior de las casas, lo cual es muy grosero, lo sé, pero no puedo evitarlo. si tuviera un superpoder, me gustaría ser invisible para poder meterme a las casas de las personas y verlas estar ahí, verlas mirar la tele, lavar sus platos, dormir. toda mi vida había querido ver el interior de uno de esos edificios de lujo, imaginarme a la gente que ahí vive, sus rutinas. entonces mis opciones eran: entrar con luis el desconocido que tal vez fuera un asesino en serie, demente violador, y correr el riesgo de que me matara, lo cual estaba bien porque de todos modos yo estaba queriendo morirme un chingo ese día, right? o entrar y que me violara o hiciera algo malo sin matarme y pues podía bajar y avisar a los guardias. a mi parecer, it was a win-win situation. claro! subamos, le dije.

en el elevador yo le iba platicando de las montañas que había en mi ciudad natal. llegamos al piso de la alberca: hermosa, había un jardincito con sillas y mesas y plantas de verdad para que la gente se sentara a leer, había un sauna y un gimnasio y un spa. cuando vengas a visitarme te puedes quedar todo el tiempo que quieras, me dijo luis el desconocido. me hubiera gustado la idea de haber estado en un mejor estado de ánimo. vamos a la azotea, le dije. subimos. la azotea estaba sola, podía ver toda la ciudad. el bosque de chapultepec, paseo de la reforma. las personas hormiga. la ciudad hormiga. ¿me sentiría igual de mal si estuviera viviendo ahí, así? me pregunté a mí misma. 

¿te sentirías igual de mal si vivieras así?, me preguntó luis.

lo miré. estaba al borde del edificio, sobre una cornisa. de pie, brazos extendidos, ojos cerrados. el viento soplaba suave, todo muy bonito.

no sé si saltó o sólo quería asustarme. me fui. salí sola del edificio. caminé hasta la alameda y tomé el metro a casa. el metro olía a metro: sudor, carne y muerte.

7 de enero de 2016

underachievers, please try harder.





varias cosas que ya no voy a hacer o que voy a comenzar a hacer. éstos NO son propósitos, no quiero esa presión en mi vida, son sólo, repito, cosas que voy a dejar de hacer porque ya me dieron flojera o cosas que voy a comenzar a hacer porque supongo que si no quiero un mental breakdown debo de tener algo parecido a una aspiración o meta:

1- ya no voy a fumar a menos de que esté tomando una cerveza. me he dado cuenta de que el cigarro me causa mucho dolor de cabeza, excepto cuando estoy tomando porque si estoy tomando lo que me causa dolor de cabeza es el alcohol, so it's okay.

2- comeré más verduritas y fruta lo único que me cocino es el desayuno porque lo único que sé preparar es huevito y cereal y sólo me lo cocino a mí misma porque en realidad soy pésima cocinera y la única persona que puede tolerar mis platillos soy yo misma; pero he llegado a un punto en el que me siento mal. ni siquiera es cuestión de tener una buena figura, o sí, pero el principal problema es que me siento mal y pesada y me odio y me cuesta trabajo respirar. tampoco digo que voy a seguir una dieta rigurosa, simplemente trataré de comer más cosas verdes. la única verdura que como regularmente es la cebolla que le echan a los taquitos.

3- voy a caminar más. no digo que haré ejercicio ni nada por el estilo, sólo voy a caminar. por ejemplo, subir las escaleras en vez de tomar el elevador, bajarme unas cuántas cuadras antes del camión para caminar al trabajo, caminar del metro a la casa. also, me gusta ver a las personas y los edificios y la ciudad. de verdad me gusta caminar.

4- hacer las cosas a tiempo. ser más reliable. se acabó el ser floja y valemadrista e irresponsable. ¿una traducción entera para mañana? pues no la van a obtener porque es imposible, dude, srly?

5- comenzaré a usar un smartphone. tengo personas con las cuáles comunicarme, eventos que documentar, selfies que tomar, whatsapps que enviar, gente a quién stalkear en facebook, aprender a usar el snapchat. prioridades.

6- tengo que ahorrar dinero. no es para nada en específico. sólo quiero tener dinero. no saben lo malas que estuvieron mis finanzas el año pasado. yo pensé que era muy buena ahorrando, pero resulta que lo que sucedía es que vivía en casa de mis papás y no tenía que mantenerme yo sola. al terminar este año no sabía si iba a tener dinero para pagar la renta en enero. todos mis ahorros me los gasté en cerveza, libros y muchos taxis. no me arrepiento de nada, la cerveza estaba rica, los libros, fantásticos y los trayectos en taxi bastante interesantes.

7- ser ordenada. mi naturaleza es ser un desmadrito andante, pero ahora tengo dos agendas, voy a escribir absolutamente todo lo que me pase, voy a ordenar lo que escribo, tomar nota de lo que leo, tomar notas de lo que aprendo, usar muchos post-its de recordatorios, tener mi clóset ordenado y mi casa limpia, dejaré mis llaves en un sólo lugar para no olvidarlas, etc.

8- no morirme. ¿eso es algo que puedo dejar de hacer?










2 de octubre de 2015

san juan de letrán








el otro día caminé de mi casa a la alameda central. sí, estoy presumiendo. me senté en una banca a leer y a los pocos minutos se me acercó un vagabundo borrachito de esos que bundan por todos lados.  era un señor canoso de unos 60 años, decadente pero fuerte, lúcido pero pedo. me dijo "disculpe señorita, no he comido en tres días, con lo que me pueda ayudar" le di tres pesos que era lo que traía. me dice"con todo respeto, yo soy un hombre estudiado, estudié sociología y una maestría en la ibero". no me sorprendió, a todos los hombres les gusta pavonearse así cuando andan tomados. "¿qué está leyendo? si no le molesta, le puedo platicar un poco del tema, yo sé, soy sociólogo, ahí dónde me ve". le dije que se sentara  y que me hablara de libros y cultura. elena poniatowska, comenzó (no sé por qué si no era lo que yo estaba leyendo pero se acordó), qué mujer, hace poco recibió un premio que fue entregado por el presidente y ni siquiera volteó a ver al putito ese, porque es puto, aunque, bueno, cada quién puede hacer con su culo lo que se le venga en gana. sus palabras. estuve de acuerdo. esa mujer es hermosa, me dijo, yo la conocí, he conodico a muchas mujeres muy inteligentes en mi vida, a muchas mujeres en general. viví en tijuana por un tiempo y había cada mujer, eran putas, pero yo soy un caballero, yo les pagaba, ¿le molesta si me echo un farolazo?, para nada, le dije. gracias, se nota que usted es una persona de amplio criterio, continuó; también he estado con putitos, pero no como el presidente, putos de los buenos, sabrosos, dijo. 

todo lo que está pasando es culpa del gobierno. yo trabajaba hace años en la policía federal. había mucha corrupción. yo pude haber sido influyente, rico, pero tenía moral y me pusieron una putiza por no querer colaborar. aunque yo también le puse una putiza a otros bien corruptos, pero una putiza de a de veras, no mamadas. si yo les hubiera seguido el juego ahorita estaría en cancún en la playa con dos viejas una de este lado y otra del otro. es terrible lo que le pasa a este país. ¿le molesta si me echo otro poquito de mi tonayá? dicen que mata las neuronas pero yo no he podido matar las mías. tengo muy buena salud, yo era campeón en judo, mire, tóqueme.
le creo, señor.
cuando yo era joven practibaba judo y era muy fuerte. también le puse muchas putizas a muchos pendejos. me topo mucha gente pendeja por aquí. algunos, como usted, son inteligentes pero la mayoría son pendejos, como el putito del presidente. cuando yo era joven. vine de hidalgo a estudiar acá, mis papás me pagaban los estudios. iba a la voca 5 que está por aquí y fue donde empezó todo lo del movimiento estudiantil, ¿usted que sabe del movimiento estudiantil del 68?
lo que he leído en los libros.
sí, usted es muy joven. yo sí estuve cuando comenzó el movimiento estudiantil
¿y de qué se acuerda?
pues todo comenzó en la vocacional. los del poli eran los rudos, los gallos (aquí utilizó una palabra para referirse a ellos pero no recuero cuál era pero me explicó que eran los malotes). los de la unam eran más como niños bien que le pagaban sus estudios. nos poníamos unas putizas, pero de las buenas, no mamadas. un día se metió la policía, el pedo fue que se metieron a la escuela, y de ahí estalló todo. luego empezamos a hacer marchas y hacíamos nuestras bombas molotov. agarras una botella, le pones gasolina, nosotros nos robábamos la gasolina de los camiones, secuestrábamos camiones, ¿le importa si me echo otro farolazo?
pero poquito, señor, para que me cuente.
sí, usted me para cuando ya no quiera escucharme. entonces le ponías un trapo y luego lo prendías y se la aventabas a los putos policías. luego un día estábamos esperando a los policías con nuestras bombas y nuestros palos. y llegó el ejército. empezaron a repartir putazos por igual. yo estuve en lecumberri. nos agarraron. nos metieron en una celdita con tres literas y éramos tres en cada litera. y en el suelo. yo estaba con los criminales, gente que mató gente, también con los líderes del movimiento, conocí a cabeza de vaca. los conocí a todos. y no tuve miedo. estaba feliz. un chavo salió porque dijo que no era estudiante. nos preguntaban: ¿eres estudiante? no ¿eres estudiante? todos decían que no para que los dejaran salir pero a mí me preguntaron y les dije que sí. a huevo. entonces este chavo salió y le di el número de la casa de monjitas en donde me estaba quedando y ellas le hablaron de mis papás. vinieron desde hidalgo a buscarme y cuando llegaron le dijeron que estaba muerto y mi mamá se desmayó y todavía hasta hoy me lo recrimina: por tu culpa me demsayé. y bueno, sí, está feo que te digan que tu hijo está muerto. pero luego salí. yo pude haber sido rico. tener una casa en nueva york. pero no me arrepiento de nada, todos mis hijos son prefesionales, todos son personas íntegras.
se tomó otro trago.
yo fui maestro en la ibero. si la viera leyendo eso que está leyendo la sentaría hasta el frente y le pondría un cinco. pero como es muy guapa, le pondría ocho.
ah no, señor, le dije, no me suba la calificación nomás porque sí.
se rió.
muy bien contestado. señorita. entonces le pondría cinco.







 

24 de septiembre de 2015

parálisis del sueño


I.

la otra noche estaba dormida y como que medio desperté pero no me podía mover. ya se me había subido el muerto antes, no me era completamente extraño, pero esta vez también estaba soñando, creo. mientras estaba ahí sin poder moverme, vi de reojo una figura negra, alta y delgada, como una sombra, que estaba a la puerta de mi cuarto. se acercó a mí, puso su mano en mi cuello y comenzó a ahorcarme. en ese momento pude hacer un sólo movimiento con mi brazo y lo extendí para ahorcarlo(a) también. mi mano quedó apretando fuerte su cuello, pero luego era como si su brazo fuera el mío y cada vez que yo apretaba me apretaba más a mí. es decir, me estaba ahorcando a mí misma. no sé, era raro. llegó un momento en el que me desmayé y, supongo, fue el momento en el que me desperté, respirando con dificultad, jadeando y con la sensación de que recién me hubieran quitado de encima un peso muy grande.





II.

dos noches después  volví a paralizarme. en esta ocasión, recuerdo que estaba soñando aunque no recuerdo qué, y de repente desperté sin poder moverme. esta vez, vi a una persona sentada sobre los libros que tengo apilados en el suelo de mi cuarto. sólo podía verle las piernas ya que yo no podía mover la cabeza. era una mujer joven, una muchacha, era yo. eran mis piernas. traía una falda o un vestido. en cuanto se dio cuenta de que estaba despierta, se levantó y sin que yo pudiera verle la cara, se acercó a mi oído y me dijo con mi voz: "tranquila, no te agites". entonces me pude mover.



III. 


Septiembre 25. D me dejó en metro Zapata y yo estaba decidida a ir a trabajar pero una familiar angustia insoportable me impidió tomar el autobús y en cuanto estuve en la parada supe que iba a regresar a casa y lo hice. Regresé caminando, unas 40 cuadras. No se va a entender mucho, ni yo misma lo entiendo y puede que sea mas bien mera flojera pero mis cobijas ejercen un magnetismo sobre mí que no puedo controlar. Más que eso, es el terror que me da enfrentarme al día de repente. Una aversión bien rara. Y es una chiflazón, porque estoy segura de que nadie sale gustoso de su casa a horas tan tempranas para enfrentar el mundo y sin embargo lo hacen, y yo generalmente lo hago pero hoy no pude. HOY NO PUDE.

Estuve todo el día en casa, sola.

Están haciendo unas reparaciones en la avenida y hay un ruido infernal de máquinas. Intenté leer y ver televisión pero eso sólo me produjo un fuerte dolor de cabeza. Como a eso del mediodía me asomé a la ventana y vi en la esquina contraria a mi edificio una persona esperando cruzar la calle que se parecía mucho a mí, el mismo corte de pelo y complexión. Se para igual que yo, pensé. A las cinco de la tarde decidí ir a la librería porque no confío en mí cuando tengo dolor de cabeza y no quería estar sola. De regreso me tocó esperar para cruzar la calle en la esquina contraria a mi edificio y miré desde ahí a mi ventana y pude verme observándome desde ella.





25 de julio de 2015

san pedro de los pinos

 


Una noche, mientras estaba dormido, dijo que iban a venir a preguntarme si me quería casar con él, le pregunté que quiénes y me dijo que los que estaban aquí. Obviamente aquí no había nadie.


“Duérmete”, le dije, “Ya estoy dormido” me contestó.






12 de junio de 2015

¿sabes? las chicas me rompen el corazón






C.

la primera vez que me rompieron el corazón no fue un muchacho, fue mi mejor amiga de la primaria. creo que ya escribí sobre esto pero como siempre, nadie me hizo caso, así que lo relato otra vez, como todo lo relatado en este blog. 

en sexto año yo era una niña sin autoestima ni amigos. mi única amiga era otra niña sin autoestima ni amigos, una defeña que vivía en monterrey que se llamaba C, vivía con su papá y la que parecía ser la novia de su papá, pero ella decía que era su niñera. su papá llegaba siempre  por ella en un tráiler y que siempre tocaba el claxon al llegar a la escuela como si no lo hubiéramos notado. me encantaba y la quería mucho. éramos, por lo general, nosotras dos solas en el patio de la escuela, sentadas en los escalones o dando vueltas sin hacer absolutamente nada, mientras los demás niños jugaban a las atrapadas or something (es ese "hacer nada" lo que siempre he valorado en las personas que amo, mis amigos, mis hermanos, el poder estar tirados viendo una serie de televisión, acostados en la cama, dando vueltas por la ciudad, sin hacer nada). un día, supongo que se hartó de nuestra aburrida dinámica y se fue a jugar con el resto de los niños y me dijo "Creo que debemos dejar de hablarnos por un tiempo". CREO QUE DEBEMOS DEJAR DE HABLARNOS POR UN TIEMPO. es neta. ¿por qué le dirías eso a tu única mejor amiga? ¿qué necesidad había? me sentí devastada y me la pasé comiendo de más de más el resto del año escolar para que me doliera el estómago y no tener que ir a la escuela. funcionó en algunas ocasiones.

la segunda vez que me rompieron el corazón fue un proceso más lento y doloroso. me había aficionado a la tortura y al maltrato emocional. el muchacho en turno también. nos hicimos daño mutuamente hasta ya no poder más. fue violento, lento y doloroso. tal vez ninguno de los dos nos hemos recuperado todavía. 

la cuarta vez que me rompieron el corazón estaba trabajando como maestra de segundo año de primaria.siempre le daba la mano a los niños más bajitos de la fila para bajar para hacer formación. un día, el niño más bajito me soltó la mano y me dijo"no miss, ya estoy grande para eso." me mató. juro que no me había dado cuenta de cuánto quería a los malditos renacuajos hasta ese estúpido día. 

el resto de las veces que se me rompió el corazón lo hice yo sola, por pendeja. y cada vez es así, por idiota.


embrace your tristeza.

uno nunca sabe qué hacer cuando se está al borde de la tristeza. me he pasado mi vida documentando la mía, creo que eso me ha ayudado a no morirme del todo. 

el otro día escribí en mi estado de facebook que quería vomitar y mi mamá me dijo que si era real o que lo había escrito para llamar la atención. todavía me sorprende lo mucho que me conoce. 

yo qué puedo decir sobre la inutilidad de un corazón roto. durante mi más grande decepción amorosa hice lo siguiente: fui infinidad de veces a parque fundidora, a la cineteca y al cine, yo sola. me atreví a ir a una fiesta sola. me emborraché hasta el cansancio, y no por autodestrucción sino por tristeza, y sé que todos pensaban "pobre de ella" y no me importaba, porque sí, pobre de mí. pero yo estaba muy feliz siendo pobre de mí, estaba muy contenta siendo triste. y eso es lo que te quiero decir, que cuando a uno le rompen el corazón así no se puede hacer más que tirarse en un rincón, permanecer ahí algunos días, llorar hasta descubrir los cinco tipos de llanto que existen, y esperar a morir o aburrirse. si no eres una persona tan mentalmente inestable, tu instinto te obligará a aburrirte y seguir con lo demás, etcétera. 

aprender a vivir con tu tristeza es complicado. es un gusto adquirido. es como fumar. es horrible, sabe horrible, pero en cierto punto no puedes dejar de hacerlo.



mi puño en tu cara es un gusto adquirido.

mi entrevista favorita de Marilyn Monroe es la última entrevista que le hicieron. comienza estando sobria y hermosa, pero después de unos tragos se pone ebria y triste, pero hermosa igual. así es como debemos ser, tal vez. detesto saber estas cosas. detesto haber escuchado miles de entrevistas de mis actrices favoritas, detesto haber visto todas las películas de godard, detesto nunca haber terminado de leer la odisea o un amor de swan. odié, en su momento, no haber sido lo suficientemente inteligente para ti. 

odié, en su momento, no haber sido lo suficientemente buena para nadie o para alguien, pero ahora no importa. ya ni siquiera espero serlo. 




somos libres.











26 de mayo de 2015

entonces ya me voy bye






tener a alguien que te escuche cuando estás diciendo tonterías pero que también esté dispuesto a mantener conversaciones pesadas y existenciales contigo.



tener es un verbo muy definitivo, ni siquiera tienes que tenerlo.


te extraño.



toda la vida pensé que lo que yo quería era viajar a muchos lugares y nunca estar en ninguno. ahora, pienso, me doy cuenta de que lo que yo quería era estar aquí. es raro. no es como lo hace el resto de la gente. tengo el mismo estúpido trabajo y soy igual de mediocre (o más) pero no me siento tan mal.

debe ser el clima.

debe ser el hecho de que no estamos a 40 grados centígrados.


debe ser el hecho de que puedo morir en cualquier instante debido a un terremoto.



debe ser el hecho de que la ciudad es más grande.


acá pueden darme en toda la madre, no me importaría (o sí, lo normal), me levantaría y continuaría con mi estúpido camino porque mi pinche destino en esta vida es caminar estas calles y mirar estos árboles y morir atropellada por un auto cuyo conductor sí sabía qué pedo con su vida.





11 de enero de 2015

buenavista

escribir al revés



¿de qué otro modo voy a llamar a las cosas que haces cuando no estás conmigo?
ver a otras personas
pensar que podrías ser alguien más
estoy despierta cuando tú estás dormido
juras
no estuviste en mi casa por más de doce horas
buscar problemas y evitarlos
una llamada perdida
IRRELEVANCIAS







5 de enero de 2015

garibaldi/ lagunilla








the revenge of the 8-year-old me

sé quién eres, te reconozco, te he visto en los bares y cantinas rondando mi mesa, siempre rondando mi mesa invitándome a bailar con la mirada but never say a word. 

so you're in love now. lo noto en tu manera de bailar, en la forma en la que sostienes el cigarro, en cómo sujetas la botella. no la conozco pero la imagino de cabello largo, lacio y muy negro. delgada pero atlética, brusca. mueve su cabello al brincar. sabe bailar country. preciosa, espléndida, decadente de una manera magnífica. ella te va a matar. yo te voy a matar. cuando la vea la voy a matar.






i'm your dude

es lunes y no me voy a levantar de mi cama. está nublado y frío: enero. creo que te voy a extrañar. no me puedes hacer esto: hacer que me quede toda la semana y luego regresar a nuestras respectivas responsabilidades, después de acostumbrarme a despertar contigo, a escucharte dormir. 

mentí: no dormí ni un día. 

lo vi y lo escuché todo.






jesus christ, girl.

no me puedes hacer esto:
quedarte toda la semana
hacer que te crea
y creerme también.

te puedo decir que detesto
la manera en que te ve
sus manos
sus uñas largas.
sólo había visto unas uñas tan largas antes
y fue en la iglesia
en una mujer que estaba vestida toda de negro:
su cabello
el sombrero
un vestido largo
sus labios
y la sombra de sus ojos.
yo tenía cuatro años
y le pregunté a mi mamá que si era una bruja
pero no recuerdo la respuesta.

sólo digamos
que aquí la experta en miedos
soy yo.




29 de diciembre de 2014

san joaquín








son aproximadamente las 3:30 de la tarde y tomo el metro con dirección a pantitlán. aún no sé muy bien dónde me voy a bajar. debo ir a polanco a recoger unas cosas pero bien podría irme a auditorio y caminar hasta el centro o morir, lo que suceda primero. decido irme directo a centro médico y alcanzo un lugar, a lado de mi se sienta una señora con bolsas de plástico muy grandes y pesadas. debo esperar varias estaciones antes de bajarme. la señora busca y busca algo en sus bolsas enormes y saca un deshodorante y un perfume y se rocía con ambas. huele muy bien. su bolsa se queda abierta mientras se perfuma y miro adentro de reojo y veo una mano humana, ensangrentada y maloliente. me pregunto si el resto del cuerpo también está en la bolsa. desvío la mirada y miro al frente. me quedo dormida.







29 de octubre de 2014

san lázaro




una vez hice una fiesta de dos días con desconocidos. el piso terminó pastoso y me quedaron moretones en los brazos. la mañana siguiente lo único que podía escuchar era ese disco tristísimo de bon iver. una vez fui al cine al ciclo de cine francés con M y con A. me parece que desde que éramos pequeños no vamos muy seguido al cine los tres juntos. vimos una película de xavier dolan. una vez fui con mi mamá y vimos la de beginners a petición mía y yo tenía el corazón roto y lloré y fue una época en la que cada vez que se me rompía el corazón alguien tenía que ir conmigo al cine o yo iba sola. fui mucho al cine ese año.

cuando era estudiante y no tenía trabajo ni amigos, me pasaba las tardes leyendo y viendo películas y escuchando música. ahora leo menos porque según yo tengo menos tiempo y veo películas como mero entretenimiento, con el único propósito de quedarme dormida después de. mi vida se ha vuelto un poco más triste pero también un poco más divertida, porque todo el tiempo que debí haber estado fuera, conviviendo con gente como mi mamá quería que lo hiciera y no lo hice, lo estoy reponiendo ahora. pero se siente tan solo. el mundo se siente tan solo y tan lleno de todo como un octubre cualquiera, como un noviembre.

tengo ganas de ver un desfile y tomarte del brazo. tengo ganas de un recuerdo cinematográfico. tengo ganas de ver la vida en blanco y negro. tengo ganas de que haga mucho sol y que haga mucho frío y que los rayos se asomen por las ramas de los árboles para calentarme tantito. tengo ganas de que entiendas eso y muchas cosas. quiero cosas más reales, más dolorosas. ya me harté del efecto adormecedor de las drogas, de la fantasía y de los recuerdos y de las cosas que no puedo tocar. quiero más domingos en el cine, más lecturas en la cama, más comidas en la mesa. quiero comer mejor y tener conversaciones más reales. quiero volver a encontrarme or whatever.

16 de agosto de 2014

indios verdes





me siento un poco diferente. hoy me sorprendí a mí misma disfrutando corridos norteños, pero de verdad. movía la cabeza y los pies, y me sabía la letra. en otra época hubiera repudiado que pusieran corridos en el camión pero ahora me hizo sentir nostalgia y me trajo recuerdos de tiempos más simples, já.


el otro día iba caminando por la calle pensando en toda la mierda que he ocasionado cuando me precaté que venía un bicicleta hacia mí y no le tuve miedo. no corrí, mantuve la calma y no me pasó nada. creo que es algo bueno perder los miedos pero también algo malo porque si no tienes miedo qué te protege?


eso me va a pasar a mí. me desharé de todos los miedos irracionales pero los racionales se irán con ellos también y me voy a caer de bruces. me voy a dar en toda mi madre. no sé si alguien saque que las cosas que hago no las hago porque esté contenta sino porque estoy bastante triste y mal, creo.




27 de julio de 2014

nativitas




cierro los ojos y veo lo siguiente:


oscuridad, pero en movimiento.
siluetas humanas.
amo la palabra silueta.
gente que me habla,
tu cara delineada de dorado.
los bordes de todo son dorados.
luces de neón.






abro los ojos y reconozco tu ausencia de siempre y tu presencia de nunca. el cuerpo del delito. la maravilla sin brazos*. me duele una parte del cuerpo que me falta, justo en el espacio en donde debería estar mi cabeza pero no sabría decirte.







creo que todos hemos matado algo en nuestras vidas. no: tengo la certeza. al querernos nos asfixiamos, amar es un suicidio. sólo quiero que en mi tumba diga: "tuvo una infancia feliz".









10 de julio de 2014

escuadrón 201






plan con maña


todo lo que aquí sucede es sueño. así, si fracaso monumentalmente no importa porque no es real y puedo volver luego a lo que sí, así que la puedo cagar todo lo que yo quiera. aquí nadie me puede lastimar, nadie puede hacerme daño porque ésta no soy yo. tal vez por eso el otro día me subí al camión y dos cuadras después me vi a mí misma haciendo la parada, pero el camión no se detuvo. tal vez se está volviendo demasiado real, tal vez empieza a doler, tal vez mi plan tenía fallas. tal vez hay un error en la matrix. en el sueño dentro del sueño dentro del sueño dentro del. tal vez simplemente me estoy volviendo loca o tal vez nada más lo lamento. lo lamento: lamento haberme tenido que ir y lamento más no saber cómo salir de aquí y lamento no querer hacerlo. putos todos.








20 de junio de 2014

la raza




no puedo
dejar de sentir
que te quiero más
cuando estoy borracha.



18 de mayo de 2014

auditorio

for all the whats, whos, wheres, whens and hows.