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9 de febrero de 2020

josefina

estaba doblando ropa y me di cuenta de que nunca en la vida he tenido que comprar una pijama para mí porque mamá siempre me las ha comprado. primero, en la infancia, y luego ya de grande me las regala de navidad o de cumpleaños. también me regala cosas como ropa térmica o calcetas súper calientitas para invierno o blusas de interior de tirantes. siempre son cosas así de prácticas, nunca son detalles cool que me gustaría tener o novedades o algo que diga "esto me hizo pensar en ti". siempre son cosas útiles para la vida diaria que encima de todo no sabía que necesitaba. esta navidad me regaló una colchita que agradecí pero no sabía cuánto hasta que estaba viajando en el autobús de vuelta a la cdmx y la usé para taparme y me hizo sentir muy feliz. ése es el tipo de amor que mi mamá nos da. es un amor discreto y protector y profundo y de diario. como las calcetas calientitas que uso todos los días para dormir y se me olvida cuánto me gustan porque siempre están ahí y van a durar mucho tiempo pero que cuando lo reflexiono, me hace sentir muy agradecida. mamá es experta en darnos y decirnos no lo que queremos, sino lo que necesitamos. 

14 de diciembre de 2019

beginners

I.

si mal no recuerdo, fui a ver la de beginners al cine con mi mamá. fue en una época en la que me gustaba mucho ir sola al cine porque no tenía con quien ir y cuando no quería ir sola arrastraba a mi mamá al cine conmigo. sé que ella iba a fuerzas porque no le gusta ir al cine. la primera vez que fui al cine sin supervisión adulta fue cuando tenía tal vez diez años y fui con mis primos de la misma edad masomenos y papá y mamá nos dejaron entrar a una sala y ellos entraron a otra y nos dijeron: nos esperan aquí afuera. cuando fui a ver beginners al cine, lloré mucho y creo que mamá lloró también. ahora, cada vez que la veo, vuelvo a llorar. algunas veces lloro más, otras menos. hace como una hora la terminé de ver porque alguien sugirió que la viera. no lo sugirió, ahora que lo recuerdo, más bien me comentó que la había visto y me dieron ganas de verla. la misma persona que vio esta película me platicaba que cuando tenía 18 años se sentaba en las iglesias para leer y a veces los padres le sacaban plática. lo que más me agradó de esto fue el comentario que esta persona hizo al final de su anécdota: fue hace muchos años, tenía mucho tiempo libre. lo dijo asombrado del paso de los años y de la cantidad de tiempo libre que ya no tiene. estos días, como siempre en esta temporada todos los años desde que comencé a trabajar, tengo mucho tiempo libre. hoy, por ejemplo, me levanté a las 9 y me tardé dos horas en meterme a bañar y saliendo de bañar me quedé desnuda en la cama una hora más antes de vestirme. luego salí a caminar por la colonia y me metí a un café y pedí un té chai y me quedé leyendo como por dos horas y luego anduve caminando otra hora. llegué a la casa con unas ganas de ver beginners y lloré desde los primeros minutos. 


II.

cuando tenía 18 años, también tenía mucho tiempo libre. mucho más que ahora, y menos preocupaciones, en definitiva, pero mi relación con el tiempo libre no ha cambiado mucho. procuro tener tiempo libre. para mí, tiempo libre es el tiempo en el que no tengo nada qué hacer y estoy conmigo misma. es cuando veo series, leo, salgo a caminar y hago cosas sin propósito ni sentido. tiempo-perro. las veces en mi vida que no he tenido tiempo libre (tiempo-perro) me han pasado cosas muy malas, se me descompone el cerebro y la voluntad. puede que eso me haga conformista con ciertas cosas pero también me hace estar viva or whatever.


3 de octubre de 2019

dos y tres de octubre

me gusta la palabra palabra
me gusta la palabra bizarro
y la palabra síntoma, 
es mi segunda favorita.
me gusta la cara que haces
cuando sospechas de algo
y la palabra sospecha
y la palabra depresión.
me gusta sobre analizar las cosas
como por ejemplo
esta pausa
...
...
.........
..
.
decido creer las anécdotas
porque has tenido la cortesía
de inventarlas para mí
o para el mundo.
es así como decidimos que valemos la pena.
mira:
me voy a poner esotérica porque no tengo nada más con qué explicarte las cosas. siento que tu alma es vieja pero inmadura. allá en el cielo (voltea) hay una nube que te sigue, no es cuestión de espantarla. invítala a salir. llévala al cine y a cenar. cuéntale de la vez que te regañó la maestra. ya le contaste, claro, porque es tu nube. mi nube es otra nube. también me llueve y me llora y le lloro. y así entre niebla nos vamos adivinando. quiero decir, a los otros, pero también a nosotros mismos. quiero pensar que esos holas son adioses y esas son palabras viejas y gastadas. 
me siento
sola
me siento sola y me levanto y voy a encontrarme contigo, el fracaso. el posible encuentro en el centro del llanto. ahí donde vas y explotas. en la estatua, a las siete un miércoles de octubre.

5 de julio de 2019

lloro si quiero

no todo lo que hago es llorar. también puedo repartir putazos. estos putazos son metafóricos, claro, porque no te voy a golpear porque jamás he golpeado a nadie porque no puedo: no tengo brazos, no tengo piernas, no tengo cabeza para otra cosa más que para este coraje que tengo. pero te puedo causar mucho daño de muchas otras maneras. y mientras te esté causando ese daño voy a llorar porque aunque no todo lo que hago es llorar, lloro mucho. pero híjole los putazos emocionales que te voy a dar, no sabes. no sabes la repulsión que me causas pero no sabes lo poco que me importan tus intentos de burla. soy inmune a eso. y sin embargo, lloraré. pero cuando termine de llorar te voy a arruinar la vida, compañero. voy a hacer que me quieras un chingo y te voy a querer otro chingo y vamos a competir ferozmente por ver quién quiere más a quién y claro que de alguna forma yo estaré ganando y me vas a querer tanto que te va a doler. te va a doler tenerme y te va a doler no tenerme también. no sabes lo mucho que te voy a hacer sufrir y voy a llorar en el proceso para que te duela más. esto es una declaración de guerra.

28 de junio de 2019

la graduación

cuando me gradué de primaria me sentía tan no parte del grupo que ni siquiera me esperé al mariachi y no me tomé ni una foto con nadie, me fui enseguida porque era una amargada y estar entre mucha gente me hacía sentir mal y como quiera ni tenía amigos. en la secundaria sí hicieron fiesta de graduación pero por supuesto que no fui, ni siquiera hice el intento. fui a la ceremonia formal pero igual no me tomé fotos ni esperé a que tocaran las golondrinas. no lloré. no me despedí de nadie. no tenía amigos ahí. para cuando me gradué de la prepa a nadie en la familia se le ocurrió si quiera que yo quisiera ir a la fiesta. me sentí satisfecha. esas cosas nunca fueron lo mío: ponerme vestido, peinarme, maquillarme, bailar, ser feliz. nunca hacía nada de eso. lo despreciaba. terminé la facultad a los 22 años y en ese momento me estaban pasando varias cosas. yo quería estar contenta porque sí sentía que había logrado algo chido, además también pensaba que sería la última fiesta de graduación a la que asistiría. todo estaba bien, ya tenía algunos amigos y edad para ponerme borracha, ya me sentía bien como para divertirme y ser feliz. pero algo pasó durante ese último semestre. primero, tenía un trabajo que me hacía sentir miserable. eso no es nada nuevo, todo me hacía sentir miserable y no hay manera de tener un trabajo no miserable a los 22 años. qué sé yo, estaba feo. el caso es que el día de la fiesta yo tenía que trabajar y me dijeron que me cambiaban el día pero que tenía que estar a las 7 am del día después de la fiesta cual cenicienta. no sé por qué tenía en aquel entonces tanto sentido de la responsabilidad, quién sabe por qué no nomás faltaba a ese pinche trabajo tan chafa para poder disfrutar la única fiesta de graduación que iba a tener en mi vida. tenía 22 años, es mi única excusa, toda tonta. otra cosa fea que sucedió ese semestre es que L, que era mi novio entonces, había terminado conmigo. terminábamos muchas veces y luego regresábamos. ya era el final de nuestro noviazgo que duró más tiempo del que debió haber durado. ya todo estaba muy feo en ese momento. creo que en esa ocasión estábamos peleando por msn y decidimos terminar. y dejamos de vernos por meses. entonces llegó el día de mi graduación y yo estaba bien deprimida y con el corazón roto, sintiéndome una buena para nada, un parásito de la sociedad, una mosca fea que nadie quería. mamá me acompañó a que me maquillaran y peinaran en el salón y a ir por mi vestido y tuve que enfrentar mis inseguridades multiplicadas por cincuenta. pero la verdad es que ahora veo las fotos y me veía bien bonita, pinche L de lo que se perdió. lloré un chingo ese día y muchos más por su culpa. después regresamos y lo de la graduación ni se mencionaba porque porque nos hacía sentir mal a los dos. otra cosa muy triste que pasó ese año fue que mi tía J falleció meses antes. papá y mamá ya estaban como separados entonces ni de chiste los iba a invitar los dos a la fiesta, mamá dijo que podía ir papá y en seguida decidí que quería que mi tía J estuviera ahí también. me la había imaginado contenta y orgullosa. se hubiera puesto su vestido más bonito y sus aretes más fabulosos, tenía un gran estilo. de veras tenía muchas ganas de que estuviera ahí. también creo que mi papá hubiera estado contento. era muy cariñosa. la extraño muy raro todavía porque su partida me resultó amable, liviana y pacífica. papá no estaba llorando en su velorio. qué sé yo. a veces cuando me pongo diademas y me veo al espejo pienso que me parezco a ella. al final sí fui a mi fiesta de graduación y me sentí incómoda todo el tiempo. mis amigos querían tomarse mil fotos pero yo estaba tan triste que ni lo disfruté. bailé una canción con papá, casi no me divertí, no me puse borracha, estaba muy cansada porque había ido a trabajar muy temprano ese día, me fui temprano porque tenía que estar muy temprano el día siguiente. fue horrible. pero la verdad no me arrepiento. siento que pudo haber sido muy muy muy diferente. pude haber estado contenta. pero no lo estaba. pero gracias a eso luego sí lo estuve. me da mucha satisfacción haber ido porque siento que fue una prueba superada. siempre evitaba ese tipo de eventos sociales y me quedaba en mi zona de confort que era la soledad. pero ese día, con todo y el corazón roto, con todo y que me faltaban personas y que me sentía mal y acomplejada y ansiosa, fui y estuve ahí y me tomé fotos. y no lo recomiendo, pero entendí que la vida sigue or whatever. en las fotos del evento me veo bien rara pero bonita.

whaaaaaat. las más bonitas de toda la facu + juany + olga.



perdón porque todo esto está muy mal escrito, hoy no me importa mucho.

24 de abril de 2019

vicios

tomarte de la mano al caminar no es costumbre,
es un vicio.
es un vicio como el cigarro:
digo que ya te voy a dejar pero no puedo
porque me gustan las cosas que me acercan a la muerte.

23 de julio de 2018

tour por la vida misma



Nos encontramos en La Vida Misma, justo entre Las Aspiraciones y Los Fracasos; zona mejor conocida como Todos los Miedos. No se dejen engañar por el aspecto tétrico del lugar, es, de hecho, mas o menos seguro (¿Qué es seguro hoy en día, cierto?). Si voltean a su derecha podrán observar El Futuro, miedo recurrente, muy cercano a La Incertidumbre, que se encuentra aquí adelante. A su izquierda pueden ver El Fin del Mundo, curiosamente situado a lado de Las Cucarachas. Ah, miren, este es un paisaje típico de Todos los Miedos: una manada de niños en bicicleta.

27 de junio de 2017

underachievers please try harder no.2

tengo mucho trabajo. i am finally traducing. entonces claro que me puse a escuchar a kate bush y a tomarme selfies. ya nadie se toma selfies en su mac? snapchat lo ha arruinado todo. what? no sé cuánto tiempo ha pasado. probablemente ya nadie use blogger. todo esto desaparecerá pronto y qué haré yo con ocho años de hacer el ridículo en privado? todo desaparecerá pronto. hoy estudiamos science en el salón. estamos leyendo sobre carl sagan y el universo. y estoy tratando de transmitirles a los niños la ansiedad que me da la idea de lo infinito que es el universo y lo pequeño que somos nosotros. pienso en el tamaño del universo y me mareo, literal. pienso en todo ese negro, todo ese vacío. pienso en lo desconocido. ¡cómo me da miedo lo desconocido! cómo me asusta la posible extinción de la especie. siempre he dicho que no me da miedo mi muerte y tal vez tampoco la de mis seres queridos pero me aterra la idea de un apocalipsis. una de las películas más aterradoras que he visto ha sido la de mlancholia y el videojuego que más miedo me ha dado es el de zelda majora's mask. ¿se entiende la idea? en fin, estoy tratando de transmitirles esto a mis alumnos. bueno, comencé queriendo transmitir ya saben, conocimiento, y terminé transmitiendo mis miedos. me encanta enseñar ciencia (: es mi materia favorita, porque creo que hoy en día hay muchas maneras y herramientas muy bonitas para hacerlo. y me gusta explicar cosas que tienen sentido. a veces no todo en la gramática tiene sentido, está llena de excepciones y contextos. puede que la ciencia también, pero lo que tengo que explicar a los niños es: este es el ciclo del agua, se repite de la misma manera una y otra y otra vez. y así funciona la fotosíntesis, no hay pedo, las plantitas se alimentan solas. todo es un ciclo. me gusta porque se trata de ciclos que pueden ser explicados y eso es reconfortante. además la naturaleza está llena de curiosidades y cosas raras y graciosas. y adoro ver la cara de asombro de los niños, o de guácala. o me encanta que me digan "teacher, no manche, vi la de cosmos y está bien chida" y yo regañarlos porque dijeron no manches. quisiera decirles: niño, sabes lo privilegiado que eres? a tu edad yo no tenía netflix, tenía que ver comerciales y televisión local en monterrey. niño. hay otros niños que no tienen tenis para correr y que no pueden ir a la escuela y que no tienen agua limpia, ahora ve a los columpios y éstate triste por ello un rato, de nada, te quiero.

22 de junio de 2017

avenida universidad

había platicado de cómo mi nuevo proyecto es recrear videos musicales en la vida real y conté que ya había hecho el de temptation de new order, caminando por todo cuauhtémoc y robándome un disco que luego sí pagué. bueno, pues he decidido que el siguiente video musical que voy a recrear es i want you back de haim. google it. eso que aparece ahí es avenida universidad desde metro coyoacán hasta zapata. y puedo aprenderme la coreografía y es muy fácil porque técnicamente es lo que hago todos los días: caminar por esa calle bailando la música que está sólo en mi cabeza. 

6 de octubre de 2016

talismán



eso me pasa por ver todas las películas de princesas de disney. eso me pasa por ver, muchos años después, un chingo de comedias románticas. siempre trato de ser mesurada, razonable (otras veces hasta cínica) when it comes to love pero nomás no me pinches sale, wey. 

wey, el amor no existe. 

dudes, si tienen hijos, no los dejen ver esas tonterías de princesas. que vean wall-e. que vean aaam, no sé, brave. jajaja o una así que no se trate de tener novio. o que vean discovery channel. hagan que el referente más cercano de sus hijos al amor romántico sean dos leones apareándose. será bueno para ellos. tal vez nunca lleguen a ser felices, pero, quién demonios es realmente feliz de todas formas? nadie, wey. nadie. 

nadie te va a amar nunca así como eres. tal vez tu mamá pero tú la odiarás un poco por alguna razón u otra. y, to be fair, tú tampoco vas a amar a nadie, jajaja. de que ni siquiera importa. dios no existe, wey. y todos estamos solos y así solos nos vamos a morir. 



6 de abril de 2016

nancy

para contar esta historia debo dar un poco de contexto: en el verano del 2015 me pasó algo muy malo. mi existencia iba bien, estaba viviendo en una ciudad que adoro con gente que adoro, tenía un buen novio, un trbaajo decente y bien pagado y de hecho estaba esperando una bonificación muy bonita para ese fin de año. no había nada especialmente malo conmigo además de esa pequeña insatisfacción adherente a la vida que todos sentimos. un día, comencé a  sentirme mal. me dolía la cabeza, dejé de comer, like, literal literal me saltaba mis comidas porque me daba flojera o se me olvidaba que tenía de comer, me sentía desganada, dormía muchísimo y dejé de bañarme. otro día en la mañana llamé al trabajo para avisar que estaba enferma y que no podía ir. y eso fue todo. no fui ese día, luego tampoco el siguiente, luego era fin de semana, luego no regresé el lunes. en el trabajo me buscaron como locos pero como soy foránea no tengo muchos contactos acá, nadie que me rastree. me desaparecí. fue super sencillo, de hecho. al mismo tiempo, me extrañó mucho de mí misma porque si bien no soy la más responsable, sí soy el tipo de persona que se aparece en el trabajo aunque esté muriendo. 

no sé cómo funcione la depresión, no sé si haya sido eso pues nunca fui al médico pues parte de mi condición era no tener nadita de ganas de levantarme de la cama. de pronto mis cobijas pesaban kilos y no me las podía quitar de encima y luego se volvieron parte de mi piel. también fue muy fácil disimularlo. mi roomie se iba temprano a trabajar y cuando regresaba yo pretendía haber ido al trabajo, al novio lo veía sólo unos días a la semana, los fines, y por un tiempo conseguí convencerlo de que no tenía ganas de salir o estaba enferma o tenía ganas de tener sexo en la cocina, lo cual siempre lo hacía venir a mí. 

después de cuatro semanas me asusté. estaba bajando drásticamente de peso, no estaba nada bien de mi cabeza, estaba pensando cosas que me asustaban, oyendo voces, viéndome a mí misma por la ventana tomando el camión en la calle, todo muy chistoso. además sabía que el dinero no me iba a durar toda la vida, tampoco soy rica como para poder financiar una depresión. 

el día en que sucedió lo que voy a contar yo estaba a punto de volverme loca. tenía muchas ganas de morirme y sabía que si me quedaba sola en casa, lo haría. entonces llamé al novio para decirle que comiéramos juntos. era un día soleado, triste el mundo, triste yo. novio trabajaba por metro chapultepec y fuimos a una fondita para oficinistas y olía a oficinista: perfume barato, sudor y cigarro. me sentía muy mal pero actué normal y sonreí lo más que pude. él regresó al trabajo y yo decidí caminar todo pasea de la reforma, pensé que me haría bien. el paseo de la reforma es muy largo pero tiene una vista muy bonita. me gustó ver a los desempleados sentados en las bancas, a los trabajadores amontonados en los camiones, a los ciclistas, me gustó ver el tráfico, ver todo eso y me gustó pensar que yo no estaba siendo parte de nada de eso. me detuve en un semáforo en rojo para cruzar la calle y un tipo alto se detiene a mi lado. ¿estás bien?, me preguntó. ¿qué?, le dije, que si estás bien, te ves enojada, me dijo. sonreí y le dije que estaba bien. sonríes muy bonito, deberías hacerlo más, me dijo. me reí, dije gracias, y seguí caminando. dos cuadras después me alcanzó. caminas muy rápido, me tardé en alcanzarte, me dijo sonriendo. lo miré: era alto, moreno, calvo, vestía un traje muy elegante y tenía acento extranjero. me llamo luis, se presentó. me llamo maría, mentí. ¿para dónde vas, maría? hacia la alameda, ah yo voy aquí adelante, vivo cerca, ¿puedo caminar contigo, maría? está bien, dije. comenzó a hacer y responder preguntas: trabajaba en la embajada americana, vivía solo sobre esa misma avenida, le gustaba bailar, le encantaba el d.f. aunque sólo habíaâ visto la parte bonita porque en el trabajo no lo dejaban salir de esa área, su edificio tenía alberca y gimnasio, me lo presumió mucho. yo inventé que era maestra y que venía del trabajo y que era más joven de lo que en realidad soy (siempre me creen). aquí vivo yo, me dijo. estábamos frente a un edificio de lujo, de esos que parecen hoteles y tienen guardias a la entrada y muchísimos pisos y seguro un penthouse. ¿quieres subir? me preguntó, te muestro la alberca y el gym, y la vista, que es muy bonita. 

lo consideré. más contexto: tengo un fetiche super raro con el interior de las casas ajenas. siempre que tengo la oportunidad me asomo al interior de las casas, lo cual es muy grosero, lo sé, pero no puedo evitarlo. si tuviera un superpoder, me gustaría ser invisible para poder meterme a las casas de las personas y verlas estar ahí, verlas mirar la tele, lavar sus platos, dormir. toda mi vida había querido ver el interior de uno de esos edificios de lujo, imaginarme a la gente que ahí vive, sus rutinas. entonces mis opciones eran: entrar con luis el desconocido que tal vez fuera un asesino en serie, demente violador, y correr el riesgo de que me matara, lo cual estaba bien porque de todos modos yo estaba queriendo morirme un chingo ese día, right? o entrar y que me violara o hiciera algo malo sin matarme y pues podía bajar y avisar a los guardias. a mi parecer, it was a win-win situation. claro! subamos, le dije.

en el elevador yo le iba platicando de las montañas que había en mi ciudad natal. llegamos al piso de la alberca: hermosa, había un jardincito con sillas y mesas y plantas de verdad para que la gente se sentara a leer, había un sauna y un gimnasio y un spa. cuando vengas a visitarme te puedes quedar todo el tiempo que quieras, me dijo luis el desconocido. me hubiera gustado la idea de haber estado en un mejor estado de ánimo. vamos a la azotea, le dije. subimos. la azotea estaba sola, podía ver toda la ciudad. el bosque de chapultepec, paseo de la reforma. las personas hormiga. la ciudad hormiga. ¿me sentiría igual de mal si estuviera viviendo ahí, así? me pregunté a mí misma. 

¿te sentirías igual de mal si vivieras así?, me preguntó luis.

lo miré. estaba al borde del edificio, sobre una cornisa. de pie, brazos extendidos, ojos cerrados. el viento soplaba suave, todo muy bonito.

no sé si saltó o sólo quería asustarme. me fui. salí sola del edificio. caminé hasta la alameda y tomé el metro a casa. el metro olía a metro: sudor, carne y muerte.

2 de mayo de 2015

el mejor día de mi vida



I.

odio a U2. daniel tiene su último disco en su celular porque venía de regalo y me parece el peor disco del mundo. sus canciones son horribles.


II.

cuando tenía 12 años estaba deprimida. no podía levantarme de la cama. supongo que la adolescencia me pesó mucho, a lo mejor le pasó a todos. el caso es que una vez estaba teniendo uno de esos días malos y pesados y estaba tratando de fusionarme con mis colchas cuando en la tele pusieron el video de U2 de la canción A Beautiful Day y la escuché toda. yo no sé que fue, y me avergüenza que uno de los momentos más trascendentales de mi vida haya sido con una música tan mala de fondo, pero de repente me sentí ligera. todo lo que me pesaba, todo lo que me ataba a mi cama, desaparecía como si se derritiera. fue como tomar topo chico con limón y sal cuando estás teniendo agruras. me sentí fresca. no todo se arregló de inmediato, pero supe que en ese momento ese era mi fondo, no quedaba más.


III.

hace un año estaba tocando fondo. no voy a decir que pude haber muerto porque de haber querido morir lo hubiera hecho. además morir no significa nada. así como este atardecer no significa nada. así como recordar las pedas de preparatoria que no tuve no significa nada. así como el hecho de no estar no significa nada. así como la sensación de estar sola no significa nada. así como verme a mí misma sirviéndome otra copa de vino no significa nada. así como  apagar el cigarro no significa nada. así como querer no significa nada. así como tus cabellos en mi boca no significan nada. así como tus dedos sobre la suya no significan nada. así como llegar de día a la casa no significa nada. así como tener tus manos en mis manos no significa nada. así como estas palabras no significan nada. a la mierda con la semántica. no significas nada.

3 de febrero de 2015

izazaga 259



el año pasado escribí y borré un post que se trataba de selfies. lo primero fue porque tenía ganas de poner todas las fotos que me tomo juntas en un solo lugar y lo segundo porque sentí que pecaba de egocéntrica, but then again, ¿qué otra cosa puedo ser si no egocéntrica y mala y cruel y una espantosa persona? no me importa.

el post decía que comencé a tomarme fotos a mí misma la primera vez que me compré una cámara digital en el 2004 y que me gustaba cómo esa cámara captaba la luz de mi cuarto y qu eno tenía amigos ni nadie que posara para mí así que yo posaba para mí misma.

no es nada especial, no soy nada especial, pero en mi defensa nadie es nada especial. el otro día fui a ver la película de stephen hawking y me sorprendió que fuera una historia de amor, siendo él sin duda un hombre tan brillante. pero estuvo bien porque me gustan las historias de amor. en realidad me gustan las historias de amor. ahora que lo pienso las historias que más me gustan son las de amor y muerte.

hoy vi a un hombre cruzando la calle en izazaga y traía una máscara de animalito. cuando el hombre volteó a verme pude ver cómo me sonreía. por cosas como estas es que necesito un celular con cámara. estoy enferma y siento que me voy a morir, pero todo el tiempo siento que me voy a morir, tal vez porque de hecho me voy a morir, es decir, todos nos estamos muriendo todo el pinche tiempo. chingao.

le tengo pavor a las alturas. en realidad no tanto, sólo me gusta decir cosas como esas porque pienso que me sirven para definirme como persona. me hacen sentir más real. es como cuando digo que soy alérgica al aguacate, y lo soy, lo juro. y cada vez que lo repito siento que soy alguien. no sé, como esas cosas y esos pequeños detalles que tiene la gente: desde coleccionar cosas de hello kitty hasta tomar antidepresivos, todas esas cosas los hacen ser ellos mismos, los definen. y como no me gusta nada en específico, no sé hacer nada especial, no tengo ninguna marca de nacimiento ni ningún problema emocional grave, tengo que inventarme este tipo de cosas.

seguido me siento así como fuera de mi cuerpo, como sin forma, flotando por ahí cual humo negro de lost. igual y puede ser que me tome estas fotos para definirme también, para comprobarme a mí misma que existo y que soy real. quién quita y luego resulta que en realidad todo fue un sueño o un capótulo de súper campeones.aunque yo sé que me tomo estas fotos porque no tengo nada mucho mejor qué hacer y no sé de qué otra manera sacarle provecho a esta macbook que tanto me costó.

























me lo agradecerán cuando sea famosa.



18 de diciembre de 2013

denoverte II

cosas de J:

- su cara cuando se sienta a lado de la ventana en el avión.
- su mano en mi espalda al bajar las escaleras del metro.
- su obsesión por encontrar soluciones en vez de problemas.
- su amor por la justicia.
- sus ojos.

en la película de antes del atardecer, casi al final cuando van a casa de celine, ella le presenta su gato a jesse y le dice "¿sabes lo que amo de mi gatito? que cada mañana mira todo como si fuera la primera vez, como si cada vez descubriera el mundo". ése es J. 

hoy estábamos en la explanada de la facultad y de repente hizo mucho viento y cayeron las hojas de los árboles cual lluvia, de esas hojas otoñales amarillas, y yo estaba viendo mi celular y él me dijo "mira", asombrado. entonces confirmé que lo amo y que amo la vida con él y que estoy contenta. y y y y y y y.

a lo mejor suena bien cursi pero ustedes no estaban ahí, y yo sí, y él también y qué bueno.

como me faltan palabras y ya no sé o nunca he sabido explicar cómo lo quiero tanto sin caer en estúpidos lugares comunes, inventé una palabra nueva sólo para él: denoverte.

I denoverte you.


denovérteme.



denovertámonos

todo

el

tiempo.