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21 de agosto de 2019

todas las conversaciones imaginarias que he tenido contigo

no sabes todas las conversaciones imaginarias que he tenido contigo en las que trato de explicarte lo que está sucediendo, lo que quiero que entiendas que ni siquiera yo entiendo. trato de explicarme a mí también. intento parecer buena. te cuento pequeños episodios de mi vida. me imagino también que me cuentas partes de la tuya. ésas las tengo que inventar, son espacios en blanco en los que también te imagino como una buena persona pero imperfecta pero perfectible. en esas conversaciones imaginarias te hablo de mi infancia y de mi adolescencia y de mi trabajo y de mi pasión y mis miedos. me hablas de tus juguetes, de tus amigos de la prepa, de tus poemas favoritos, de las películas que viste, de tus pasatiempos, de tus plantas y de tu perro. y de tus planes, porque tú sí tienes planes. yo te hablo de mis fracasos, porque eso es lo que tengo. me hablas de cosas concretas y yo de miedos y vergüenzas. piensas que me conoces, pero no me conoces porque ahora sólo te digo lo que quiero que veas. muchas de esas cosas son verdades. te cuento de la vez que no salí de la casa por un mes y dejé de comer y bañarme. no sabría decirte por qué estaba triste. te explico todas las palabras del mundo para que entiendas de dónde vienen las ganas que tengo de hablarte en un idioma inventado que ni tú entiendas. no quiero que me entiendas. en las conversaciones que me imagino contigo hablo mucho de cómo trabajar me hace sentir que encontré mi lugar en el mundo aunque me haya acomodado en un sistema que alguna vez odié. ya no me acuerdo de lo que odié. te hablo de mi ciudad natal y del calor y del frío y de cómo ambos conviven en mi interior y que eso mismo es lo que me hace sentir como me siento y te explico lo que me hace sentir el beber una caguama, el olor a carne, el pavimento ardiente. hablo mucho de sentimientos porque ese el monstruo que soy. te cuento que a mi mamá no le gustaban los perros pero que ahora que somos adultos, mi hermana y hermano han decido que un perro es parte de la familia y mamá no ha dudado un segundo en amarlo como a nosotros y que lo mismo ha hecho con muchas otras cosas que odiaba y que son las mismas cosas que somos ahora y que ha aprendido a amar esas cosas porque nos ama y que ahora estoy lejos de ella por mi bien, por su bien, pero que cuando sea el momento volveré para quedarme para siempre (sí tengo un plan, quién diría). en algunas otras conversaciones que me imagino contigo me describes los objetos de tu casa, de dónde vienen y qué significan. observo la manera en que levantas las cosas para mostrármelas bajo la luz de las cuatro de la tarde con una canción de travis de fondo (la escogí yo). me platicas el impacto que tuvo tu papá en tu vida y lloras y no me siento incómoda, más bien siento que ya te he visto llorar porque es el mismo llanto desde el inicio de los tiempos desde que se inventó el llanto desde que el primer ser humano se sintió miserable o conmovido o triste o enojado o frustrado o feliz. todas las conversaciones imaginarias que he tenido contigo son las mismas conversaciones que se han tenido en la historia de la humanidad, todas la conversaciones que tendremos en la realidad, ya sucedieron. ya están escritas. por eso cuando me cuentas tus miedos, ya los conozco, porque estaban en pedro páramo. pedazos de pedazos, eso es lo que son todas las conversaciones imaginarias que he tenido contigo.

27 de agosto de 2018

carta de amor a peña nieto no. 2

te escribí un poema:

regreso de un día entero de no existir
y vengo a decirte que eres lo peor
te odio
me caes mal
y no quiero volver a hablarte nunca.
bye, nos vemos el lunes.

23 de abril de 2017

reseña de algunos besos



1- el mejor beso en la historia de la televisión fue en freaks and geeks cuando lindsay besa a nick porque él se está sintiendo muy triste. en ese episodio, lindsay le está ayudando a nick a rebelarse contra su papá y a defender su pasión por la música, todo les sale mal y nick termina sintiéndose peor que antes. supongo que lindsay lo besa porque sintió lástima y algo de culpa porque en los capítulos siguientes se da cuenta de que nick no le gusta. no le gusta nada. no lo odia, simplemente no le gusta, no se siente enamorada ni nada, y se siente muy mal porque nick sí se enamora mucho de ella. el beso, sin embargo, no parece detestable. es un beso muy lindo, muy consolador, cariñoso y sincero. ella tenía las mejores intenciones y creo que hasta se siente feliz en ese momento de poder hacer sentir mejor a nick de alguna manera, quizás hasta puede que se crea el romanticismo por un segundo. amo el personaje de lindsay, y nick también es de mis favoritos en la historia de personajes de programas de tv.


2- uno de los mejores besos que he tenido sucedió afuera del AL, el restaurante. ya sabía que iba a suceder porque era un beso prometido, casi una amenaza, pero no sabía cuando, así que fue sorpresa. él no me gustaba tanto y mientras comíamos me la pasé muy mal (pedos míos, la cena y la compañía fueron amables). él sabía a cerveza y carne asada. olía a sudor.

3- jason segel es una de las 23 razones por las cuáles sigo viendo how i met your mother una y otra y otra vez.



4- al principio pensaba que los besos eran raíces. creía que todos los besos resultaban en algo fuerte y duradero, algo que crecía. después de varios intentos fallidos, ahora estoy segura que los besos son más como tierra pa' las matas, como abono que ayuda a que crezca la plantita que eres. 











8 de febrero de 2017

melissa

una vez conocí a un tipo en un bar del centro y vino a mi casa y a la mañana siguiente, cuando ya se iba, estaba terco de que le faltaba su suéter. lo buscamos por todo el cuarto, pero nada. sugerí que tal vez lo había dejado en el bar pero él estaba segurísimo de que no. yo sólo quería que se fuera y claro que él también quería irse pero no sin el pinche suéter. al principio me sentí mal pero después de una hora de estarlo buscando me senté en el sillón con cara de fastidio a esperar a que se rindiera, lo cual sucedió más tarde que temprano. horas después, ya sola, cuando iba a lavar, encontré el suéter al fondo de mi cesto de ropa sucia. era una sudadera guinda con las letras de alguna universidad gringa al frente. sencilla pero cool. el dueño de la sudadera, según recuerdo, tenía una cintura pequeña pero espalda ancha, aunque no demasiado. era bajo, no era un tipo grande. no recuerdo nada de su rostro. la sudadera no era holgada ni justa, me la probé y me quedaba un poco rara ya que era de hombre, pero se me veía bien. no sé por qué me la quedé y la usaba siempre en casa, a veces para salir a lugares cercanos. creo que me me daba pena y miedo ponérmela para salir y encontrarme al dueño y que pensara que me la había robado. poco a poco la prenda mencionada se fue haciendo mi favorita. seguro les ha pasado que tienen camisetas u otras cosas que no parecen resaltar mucho en su guardarropa pero luego se hacen indispensables. la sudadera guinda me fue gustando más y más, no sólo era cómoda sino que se me veía bonita y me hacía sentir cool, comencé a combinarla con ropa "de salir" y me iba enamorando cada vez más. hace una semana que desapareció, no está en el clóset y no he enviado nada a la lavandería y ya lavé toda mi ropa. al principio, la buscaba como sin querer y lo dejaba, pero luego caí en la cuenta de que no estaba. debería darme igual, me da igual de hecho, pero me siento triste. he perdido algo extraño y especial, y era especial porque era específico, como si me la hubiera encontrado en la ropa de paca de pino suárez. era como un secreto que traía siempre a la vista y nadie notaba, como una pequeña travesura. no sé a quién voy a tener que cogerme ahora para conseguir una sudadera similar.

25 de agosto de 2016

intentar creer.

¿a qué tipo de amor aspiramos? ¿qué queremos? quiero ruina, dolor, pero también cariño y besos varios. quiero incertidumbre pero quiero sentirme protegida. quiero contarte todos mis secretos, pero no quiero confiar en ti porque eso significaría darte una ventaja imperdonable. no quiero competir, estoy cansada de querer vencerte o de comportarme como si esto fuese una batalla interminable en la que te estoy dejando ganar sólo para que te quedes. quiero ser inteligente porque ya no puedo quedar como una idiota aunque parezca que sí pero me da mucha flojera siquiera intentarlo. quiero que me creas mis mentiras pero no quiero creer tus verdades. no tengo problemas con tus mentiras porque no puedes engañarme. sí quisiera ser tu mejor amiga pero también quiero ser algo lejano e inalcanzable para ti, algo superior, algo a lo que aspires, y no puedo hacer eso dejándome conocer ya que todos sabemos que en realidad soy una espantosa excusa de ser humano. sí te amo, pero no me cuentas nada. te extraño sobre todo cuando estás conmigo. no conozco tu alma, no me he perdido en tu mirada, tampoco creo en esas cursilerías pero estaría bien intentar creer porque al fin de cuentas vivmos de eso: de la ilusión del amor romántico, del llenar nuestras soledades con las soledades de los otros, del 2x1, de tu brazo en mi espalda y de tus manos en mis ojos. bueno, yo, yo vivo de eso último.

8 de agosto de 2016

Múzquiz

I.
a veces voy a fiestas y lo odio porque siempre hay toda esta gente tratando de conversar cuando ya está borracha
y yo también estoy borracha
pero yo quiero estar espiritualmente borracha, y quiero hablar de cosas como
la belleza,
es un tema que me interesa sobre todo cuando estoy muy ebria, pero a las dos de la mañana nadie está dispuesto a discutir sobre la belleza, todos bailan o ríen y eso me hace sentir muy sola.

II.
es sábado en la noche y tú quieres salir y yo no quiero ir pero iré. me encontraré a las dos de la mañana sintiéndome un poco mareada y perdidda, triste, pero de repente te veré entre la multitud y me parecerás absolutamente bello
y pensaré 
que ya he encontrado aquello que buscaba.

14 de febrero de 2016

post del 14 de febrero


duda sobre el funcionamiento del llanto

pregunta: ¿qué piensan mientras lloran? ¿piensan? ¿reflexionan? ¿o ninguna de las anteriores y mejor se concentran en sus gemidos, lágrimas y berridos? supongo que tiene mucho que ver con la razón con la que estemos llorando, pero aún así, deben de tener algún patrón. no tengo idea de cómo funcione el llanto, es decir, no sé qué reacciones químicas o respuestas neurológicas tengan lugar cuando uno llora y no tengo ninguna base psicológica para decir lo siguiente, pero supongo que lo ideal sería que mientras lloramos, pensáramos en el problema que nos está ocasionando tal cosa y pudiéramos, si no resolverlo, por lo menos comprenderlo. repasarlo. yo no hago eso. mientras lloro, pienso en mi problema y lo hago más grande. comienzo a imaginar consecuencias catastróficas que me hacen llorar más, entonces ya no lloro por la razón original, lloro por cosas que ni siquiera son reales o que no han pasado todavía. cuando era pequeña, me imaginaba cosas bien tristes para causarme llanto (papás muertos, mordidas de perros, burlas de compañeritos, etc.) de hecho, ahora estoy dudando que todo lo que me ponía triste en mi niñez fuera siquiera real. el caso es que se me da el fatalismo y ahora no me es nada práctico ni productivo (nota mental: tal vez pueda serlo si lo aprovecho de la manera adecuada). por esta razón, ahora que estaba llorando y que no podía dejar de hacerlo, decidí parar y hacer otra cosa, aunque fuera escribir al respecto. ahora estoy tranquila y ya no estoy pensando en la razón por la que lloraba, o al menos no de la manera fatalista en la que lo estaba haciendo hace rato. ahora estoy tratando de organizar mis ideas porque tengo una historia que contar.


detente, sombra

he llorado en muchos lugares públicos. a saber: un carls jr, la calle morelos, parques, paradas de camión, estaciones de metro, en el camión, siempre lloro en el camión, es mi lugar favorito para llorar. pero nunca, nunca había llorado en un taxi. supongo porque no es un lugar realmente público, y el contacto con el conductor es mucho más cercano y sí me daba mucha pena que me viera llorar y me daba miedo que me preguntara algo. puedo ser vulnerable en un espacio abierto lleno de extraños sin ningún problema, pero no puedo serlo estando una persona ahí cerca. 

hoy comencé a llorar en el taxi. la verdad, pensé que me iba a aguantar hasta la casa pero no pude. el taxista me preguntó a dónde, le dije que a eje 5 y él notó mi lagrimeo pero no dijo nada. con el mismo tono neutral me preguntó que si quería irme por las torres o tlalpan. le di indicaciones ya moqueando y él, prudentemente, lo ignoró. no intentó hacerme plática en el camino, respetando mis mocos, lágrimas y mi hipo. cuando llegué a mi destino y me iba a bajar, me cobró 10 pesos menos de lo que marcaba el taxímetro. 


no eras tú lo que yo quería

siempre he pensado que no está del todo mal dejar de querer a alguien. la gente se deja de querer todo el tiempo por distintas razones y hay que aceptarlas, la gente no te puede querer sólo porque tú los quieres. de todas formas, duele un chingo. la tristeza de un corazón roto es tal que se vuelve incluso física. conozco a una persona que cada vez que le rompen el corazón, se enferma. en una ocasión hasta desarrolló un tumor en los ovarios.  yo he tenido que aceptar derrotas. muchas veces me han dicho: no eras tú lo que yo quería. yo lo he dicho, también, y también es una derrota: perdemos cada vez que nos equivocamos. 

entiendo que una relación de pareja requiere paciencia, respeto y negociación. sé que hay que aprender a ceder algunas cosas y exigir otras. aceptar defectos y reconocer virtudes. pero es cierto lo que dice marshall ericksen en how i met your mother: si es la persona correcta, todo eso es fácil. quiero dar a entender que si voy a buscarle es porque quiero verle y si le hablo es porque quiero hablarle. le quiero ofrecer mis desvelos y compañía porque sí, porque quiero. pero no puedo no pensar en mí cuando te digo que te amo. no soy tan madura todavía. no me puedo quedar aquí si tengo la certeza de que no vas a venir. 

hasta qué punto dejamos de preguntarnos si estamos con la persona correcta o no. cuándo dejamos de querer huir. qué hay que hacer para preferir estar con alguien, más que querer estar solos. todas las anteriores eran preguntas, olvidé poner los signos de interrogación.

26 de febrero de 2015

pantitlán









y es que la verdad yo te iría a buscar hasta metro observatorio si así me lo pidieras.








1 de diciembre de 2014

tacuba




uno.

me levanto victoriosa porque he conquistado este dudoso territorio mejor conocido como mi conciencia.





dos.

es el tercer día que al despertar te veo a mi lado. tienes tus garras dobladas en señal de tregua y respiras despacio por la nariz. tus ojos están todavía cerrados. tu piel está bronceada y es suave y me gusta la manera en la que la luz te pega en la cara y se desintegra toda. haces que todo se vea así: 
recuerdo que miramos pasar las luces de los coches en el techo de mi cuarto. un tanto poético. te escucho, me cuentas historias de miedo: el futuro. cuentos de hadas: el presente. tragicomedias: el pasado. cada vez que te vas te ruego en mi mente que te quedes pero no me oyes. luego te extraño mucho y quiero morirme y ya.


tres.

finges no escucharme
pero ya no te hablo con palabras,
te hablo con silencios.
todavía me falta encontrarme.
lo siento.
te quiero explicar que los hubieras no existen.
me puedes decir "me hubieras hablado antes"
tanto así como yo podría decirte
"hubieras nacido después"
y es algo que ya me ha pasado
eso de confundir los modos
indicativo/subjuntivo
los deseos y las realidades 
o al revés.
me prometí no volver a arrepentirme de nada
porque ya he visto la muerte
y me dijo, también con silencios, 
que estamos hechos de papel china.
hazme bolita, le dije.
tú, sin embargo, eres algo distinto.
estás hecho de papel celofán amarillo
a través del cual miro el sol.
hablas de monstruos que no son mis monstruos
hablas de espacios que no son mi cama
haces figuras que no tienen nada que ver con nada de lo que haya visto hasta ahora.
sí,
la respuesta a tu pregunta es sí.
y la respuesta a tu segunda pregunta es no.
y la respuesta a tu tercera pregunta es sí, pero rojo.



12 de noviembre de 2014

juanacatlán



I.

¿alguna vez ha tenido un momento de total paz y plenitud? ¿a poco no siempre está relacionado a la comida? como en mi anécdota del atún. o como en ensayo sobre la ceguera cuando la señora que sí ve encuentra una bodega llena de panes y chorizo y se hace un sandwich (es el momento más feliz de la novela). o como el domingo pasado y tú y las papas a la francesa. o como ahora mismo que me como un arroz y pescado. momentos después de la siesta. aterrizajes sobre la realidad que designan la armonía de todas las cosas, de lo bueno y lo malo. del sol que te da directo en la cara. no importa si estás gorda. no importa si estás sucia. estás comiendo. estás haciendo ruidos. estás dormida. estás vieja. ya te moriste.





II.


te iba a escribir una carta de amor pero terminé escribiendo una declaración de principios.




24 de octubre de 2014

río de los remedios





la tristeza se apodera de todo cada vez que menstrúo, me parece. surgen dudas, preguntas constantes, extrañamientos oníricos. es el mismo miedo que nos acecha cada noche: estamos realmente solos? existe alguna compañía? no es como ir al cine: sentado a mi lado sorbiendo tu ice de cereza tocando eventualmente mi mano y yo desintegrándome cada vez que lo haces pero no sé por qué. tengo varios nombres bien grabados en mi cabeza y varios miedos de los que no me puedo deshacer. también tengo que explicar que el mismo miedo, o debería decir terror (paralizante), me hace actuar como si no me importara, como si estuviera todo bien. pero la duda contamina de dudas y estos son terrenos pantanosos y otros lugares comunes que podríamos mencionar. yo no me atrevo a hacer promesas vacías ni siquiera después de unas cuantas cervezas because me suelo creer mis propias mentiras. no son mentiras, verás, nunca lo fueron. siempre lo dije en serio y siempre luché por ello pero me rendí a medio camino como acostumbro hacer con todo y no sé por qué. ni siquiera requería tanto esfuerzo pero es como hago con todo: si no requiere mucho trabajo y si no es confuso y enredado y tiene un fin práctico, lógico y realizable, pierdo interés. no me considero una persona complicada en lo absoluto pero hay algo de interesante en la promesa de un drama. hay algo de narrativa. y creo que lo que busco es narrativa. así que no te prometo nada. pienso que estas cosas requieren trabajo arduo, un esfuerzo, porque quererse no basta, como lo hemos comprobado. anyways creo que me rompí de veras. anyways escucharte así entre sombras diciendo "ni modo, otra vez" me hace sentir no sé: triste pero segura de que sabes de lo que estás hablando y yo sin poder prometerte nada, por sensatez sobre todo. quiero hacerte una promesa pero quiero que me la creas. eso y un sorbo de tu ice.





9 de octubre de 2014

merced






no conozco para nada toda la ciudad pero ya me enamoré de ella. de sus colonias y sus calles, porque cada colonia tiene calles distintas, como de distintos humores. me enamoré de tlalpan y sus moteles y sus prostitutas pero también de sus ventanas. de la narvarte y sus calles y sus jacarandas y otros árboles altos. de la del valle y de insurgentes sur y sus restaurantes. me enamoré del centro, de su ruido y de sus edificios viejos y de sus churrerías y de la alameda y bellas artes. de reforma y los museos y las banquetas y los semáforos. de la colonia obrera y sus esquinas. del mercado de la merced y sus olores. de villa coapa y sus iglesias con flores y sus bicicletas. pero me enamoré sobre todo de fray servando y la viga, del parque donde estaban los indios verdes, de las historias que me cuenta. me enamoré de las historias que me cuenta.








9 de junio de 2013

blue moon y siete barrios




ayer al final de la noche te tiraste en el suelo afuera de mi casa, cerraste los ojos y sonreíste como disfrutando la vida y me pareciste perfecto y todo era perfecto porque siempre es así cuando estoy contigo. y damn right que te voy a escribir cinco poemas de amor, una novela entera, la iliada y la odisea. voy a escribir a mano en busca del tiempo perdido para demostrarte todo lo que te quiero y más.  voy a hacer algo grande. algo importante. todavía no sé que pero cuando lo sepa quiero que sepas que será para ti. voy a aprender a hacer un pastel. voy a componer un nuevo himno nacional que lleve tu nombre porque eres mi país. voy a luchar por los derechos de alguien. voy a cambiar el mundo. voy a instalar un mejor piso en el porche de mi casa para que la siguiente vez que se te ocurra acostarte a disfrutar la vida estés más cómodo y contento. la felicidad dura cinco segundos. nosotros antes de la resaca.





1 de febrero de 2012

Some girls are bigger than others

I.
Leticia es una de mis personas favoritas. Se ganó mi cariño definitivo cuando llegó un día a la facultad con un botecito de plastilina rosa y nos quedamos jugando en la cafetería en vez de entrar a clases. Dude, cuando conoces una muchacha así, no lo piensas dos veces. Sabes que la quieres para ti, con todo y plastilina. Entonces, a ver si te vas dando cuenta. Es cuestión de que se te dé lo valiente y se te quite lo pendejo.



25 de noviembre de 2011

yo siendo muy tonta.

y estando muy ebria, es cuando todos los gerundios me parecen hermosos. porque nada se termina nunca. mi ilusión de estar bailando en la calle (Babies es mi canción de los viernes). estoy harta de fumarme hasta mis pulmones. quererte mucho. estarte mucho. dejarte mucho en paz. salir a la calle muy tarde en la noche para ver si alguien te roba y cuando lo hagan pensar que es una muestra de cariño. o mínimo prueba de que existes para alguien. y que eso sea tu definición de amor. muchos puntos y seguidos. tú mis puntos suspensivos. yo tu punto y final.  

9 de julio de 2011

carta.


Te estoy  escribiendo esta  carta aprovechando que has ido a comprar unas Coca-Colas. Es la primera vez en mi vida que le escribo una carta a alguien que está sentado en un banco a mi lado. Pero es la única manera que he encontrado para comunicarme contigo. Porque apenas escuchas lo que digo, ¿no es cierto?.
Hoy me has hecho algo terrible. No te has dado cuenta siquiera de que me he cambiado el peinado, ¿verdad? Después del el tiempo que he tardado en dejarme crecer el pelo, a finales de la semana pasada por fin logré hacerme un peinado más o menos femenino. Pero tú no te has dado cuenta. Y yo que pensaba que estaba bastante mona y que, después de estar tanto tiempo sin vernos, te sorprenderías…, pero no te has fijado. Esto es el colmo, ¿no crees? Quizás  no recuerdes qué ropa llevaba puesta. Yo soy una chica. Por más cosas que tengas en la cabeza, ¡Podrías presentarme un poco más de atención! Hubiera bastado con una frase de estilo: “Te sienta bien este peinado”. Te hubiera perdonado que fueras a la tuya, que pensaras en qué sé yo.
Por esto, te he dicho una mentira. No es cierto que haya quedado con mi hermana en Ginza. Hoy pensaba pasar la noche en tu casa. Dentro del bolso llevo el pijama y el cepillo de dientes. ¡Ja, ja, ja! Parezco idiota. Si no me has invitado… En fin, te importo un rábano y, por lo visto, quieres estar solo, así que te dejaré en paz. Quémate las cejas pensando en lo que te dé la gana.
No creas que estoy enfadada contigo. Sólo estoy triste. Porque tú has sido muy amable conmigo y, a cambio, no he sabido ayudarte. Tú siempre estás encerrado en tu mundo y, cuando llamo a la puerta, “toc toc”, te limitas a levantar la cabeza antes de volver a encerrarte.
Ahora te acercas con las Coca-Colas. Parece que tengas la cabeza en las nubes. He deseado que tropezaras, pero no te has caído. Ahora acabas de sentarte a mi lado, te estás bebiendo la  Coca-Cola  a sorbos. Deseaba que al volver hubieras caído en la cuenta y al fin me dijeras: “¡Anda,  pero si te has cambiado el peinado!”. Pero no ha habido  suerte. Si te hubieras fijado, hubiera roto esta carta y hubiera dicho: “Vámonos a tu casa. Te haré una buena cena. Y luego nos iremos a la  cama los dos muy juntitos”. Pero  eres tan insensible como una plancha de hierro.
Adiós.
P.D. A partir de ahora, aunque me veas en clase, haz el favor de no dirigirme la palabra. 

18 de junio de 2011

me gustas tú

me gustan las muchachas
me gustas tú
¿que voy a hacer? je ne sais pas
¿qué voy a hacer? je ne sais plus
¿qué voy a hacer? je suis perdu
¿qué horas son, mi corazón?

31 de mayo de 2011

poemas fallidos a Ester IV

I.
Chiste que me contó un niño en la escuela:

Niño: ¿Usted es inteligente?
Yo: Sí.
Niño: A veeeeeeeeer, ¿qué comen las vacas?
Yo: Pastito.
Niño: ¿Y qué comen los pajaritos?
Yo: Semillitas.
Niño: ¿Y qué comen los perros?
Yo: Croquetas.
Niño: ¿Y cuál fue la primera pregunta que le hice?
....

II.
Enamorarse es lo más pendejo que uno puede hacer. Desenamorarse es lo más inteligente. Todos los momentos inbetween son momentos de plenitud. Quiero pedir un aplauso para la pendeja de mí que piensa que vive en algo así como en una serie de televisión gringa. Ni siquiera es una buena serie. Ni siquiera soy yo la protagonista. Quiero decir que no es mi culpa si es una mala serie, en realidad la culpa es de aquella que por idiota no pudo llegar a la escena a tiempo. Si hay problemas de ritmo o algo es porque el tipo no sabe bailar. Desenamorarse es lo más inteligente. Yo no soy una persona inteligente pero puedo pinche intentarlo.

III. 
Argh, pendeja. Bueno, equis.


28 de abril de 2010

cosas posibles (narración)



Te dedico esta entrada como las demás y como todas las cosas que siempre te he dedicado, mis ronquidos, etc. La verdad es que por ti mi días más ligeros son y espero que dure el ahora mucho tiempo, que no se acabe.