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17 de enero de 2019

jueves

esta entrada ya trata del día de hoy. son las 7 p.m. y me comí una sopa y aún no hago mis planeaciones. hoy tocó blusa roja de uniforme. perdón porque va a estar todo mal escrito pero no me importa.


mi alarma suena a las 5 a.m. y casi siempre me levanto, pero hoy no lo hice. D se fastidia cuando hago eso porque dice que mi alarma está sonando casa quince minutos y lo despierta. hoy fue él quien se levantó muy temprano porque tenía que ir a sacarse sangre y me ganó en salir. me arreglé en tiempo récord, ni siquiera me bañé. camino al trabajo escuché solamente tres canciones: jumbo de underworld, where do i begin de the chemical brothers y home de johnatan pierce. las escuché en repetición, quiero decir, porque hago casi una hora de camino al trabajo. llegué tarde. soy muy puntual, llegar tarde me molesta. y las ansias que me dan al ir en el transporte público y saber que voy a llegar tarde por su culpa. estoy trabajando en que eso tampoco me importe.

hoy leímos sobre martin luther king y eva perón. me gustan las lecciones sobre martin luther king, hay mucho material disponible al respecto y siempre se arma algo bonito. también me gusta ver el discurso de i have a dream. hoy hicimos un mini discurso y una niña habló de defender los derechos de las niñas. y nadie se ofendió, nadie reclamó, aplaudimos. mi salón no es como la gente en el internet, ojalá no se me revuelvan. equis, estuvo bonito hasta que en el descanso un niño le tiró un puñetazo a otro niño y los tuve que mandar a dirección. a veces siento que estos renacuajos me van a poner mala del azúcar.

a la salida A me platicó de sus planes corto plazo que no sé si comentar porque puede que sean medio confidenciales. me cae bien A, es buena maestra y compañera y los niños la quieren. luego, nos topamos en el camión pero no nos sentamos juntas. me mortifica sentarme con conocidos en el camión y tener que ir platicando, soy mala para platicar. además, me gusta ir escuchando música. de regreso volví a escuchar las mismas tres canciones: jumbo, where do i begin, home. no me dormí hasta casi llegar a mi destino.

ahora, voy a cantar una canción:
oh i never do this,
but i'm gonna let you in.
oh i'll never change, i'll never chance, i'll never change
if i don't forget
those hands they use to push you away
wrap them around me
oh i took a chance
you took a chance
we took a chance
and i feel the walking.
it won't be long and we can have a home.

miércoles

ayer fue miércoles pero decidí no escribir nada porque necesitaba un poco de espacio-tiempo para entender lo sucedido y puede que eso sea trampa pero ya me cansé de llorar mientras tecleo. necesitaba contar esto sin chillar. 

me gustan los miércoles porque la blusa del uniforme es magenta y pienso que ese color me queda bien. me puse arracadas y no me pinté los labios pero me delineé las cejas.



me levanté muy temprano porque estoy tomando una clase a las 7 de la mañana. llegué al mismo tiempo que la maestra. soy malísima en este curso, soy la idiota del salón, pero le echo ganas. finalizó la clase, todo normal, y corrí a mi clase mía mía. los niños estaban leyendo libros. no llevaba lonche, sólo mi agua, y sólo compré unos platanitos secos en la cooperativa. el año pasado subí de peso porque me dio por comer de más, explico: llegaba a la casa y me pasaba tres horas comiendo sin parar. quiero decir, me sentaba a comerme mi comida, papitas, pan, dulces, cereal, luego se me antojaba una sopa y también me la comía. tres horas sentada sin dejar de comer, sin darme ni un respiro. diario. era pura ansiedad, jamás me sentía llena, sólo de repente sentía que me dolía muchísimo la panza. y entiendo que tampoco es sano perder peso porque sí. ya sé lo que es querer morirme y dejar de comer, y no quiero matarme de hambre, sólo quiero dejar de sentirme mal. el punto es que almorcé ligero. 

en la tarde pasó algo catastrófico. hay un niño en el salón, al cual quiero mucho, que es grande y tímido y nervioso y todos se burlan de él, le llamaremos U. hay otro niño, al cual también quiero mucho, me cae bien, es listo y gracioso, pero es un cabrón. le llamaremos O. caché a O pasando papelitos en clase y descubrí que era un dibujo de U con cuerpo de dinosaurio y le había escrito cosas ofensivas. lo llamé y empecé a explicarle que eso no está bien y que el respeto y tal. se puso defensivo y me contestó "no me importa". me sorprendió porque O no habla así y menos a mí, entonces me enojé. entonces le dije que se iba a quedar sin descanso, entonces se puso a llorar, entonces me sentí mal por haber hecho llorar a un niño, aunque fuese un cabrón. todo se solucionó pero se me indicó que había sido poco cariñosa y reconfortante con O. me sentí peor. 

pienso que no puedo lidiar con pre-adolescentes porque no me gustó ser una. tienen muchos sentimientos y emociones. y yo también soy un desmadre. si ellos lloran, yo pinches lloro. si ellos se enojan, yo también. y así no es como debe funcionar, si eres el adulto responsable de adolescentes tienes que mantener la calma en todo momento y ser comprensivo. tienes que ser una mucho mejor persona. yo no soy una mejor persona. ni siquiera soy buena. quiero serlo porque quiero hacer bien mi trabajo para ayudar a los niños y porque ser buena persona en general tiene más beneficios que ser mala persona. pero no puedo. luego pienso en las razones por las cuales no soy una buena persona y son muchas y concluyo que tengo que ir a terapia o algo pero me da mucho miedo llorar frente a un extraño y sin embargo aquí estoy lamentándome ante cualquier extraño del internet, qué hipócrita soy. porque soy una mala persona, precisamente. 

el día terminó conmigo no haciendo mis palenaciones, me quedé dormida alv.


15 de enero de 2019

martes

ayer no fui a la escuela porque estuve enferma. casi nunca me enfermo o sí pero no me doy cuenta. sin embargo, esta vez tuve fiebre y escalofríos y soñé que mi mamá no me quería cuidar, lo cual es ridículo, mamá siempre nos quiere cuidar. pero esa es la razón por la cual no comienzo estas entradas diarias en lunes. los lunes me parecen mejor comienzo que los domingos porque los domingos me parecen un preámbulo fastidioso de la semana. 

recuerdo el enero del año pasado. fueron días de un reajuste feliz. D recién se había mudado aquí conmigo y pusimos foquitos en las paredes y las plantitas. todos los días en la noche, al llegar del trabajo, me sentaba en la mesa a escribir lo que fuera y ponía canciones de the drums y D llegaba y nos poníamos a bailar en la sala. fui muy feliz. aunque ahora la novedad se ha ido, seguimos estando contentos. 

contentos.

que palabra tan mensa.


hoy, aunque no quería despertarme porque me dolían mis ojos y mis brazos, lo hice y me fui al trabajo. me puse la blusa celeste que me toca del uniforme pero como hacía mucho frío, me puse encima un suéter negro de cuello de tortuga que me regaló M en navidad y me puse mis botas punks y feas porque son más cómodas que los zapatos. a nadie le importa de todas maneras. ni siquiera me cepillé el cabello. la semana pasada me robaron el celular y lo remplacé con un modelo más nuevo porque soy víctima de la mercadotecnia, qué puedo decir, entonces me emocionaba el hecho de estrenarlo escuchando música en el camión. tengo una rutina sagrada para mi trayecto al trabajo que consiste en salir con 15 minutos de anticipación SIEMPRE y sacar la basura, y al subirme al camión ponerme los audífonos para escuchar una lista de música preparada con anterioridad. de vez en cuando, elijo dormir. casi nunca voy leyendo en el camión: me marea, me resulta incómodo si tengo que ir de pie, no puedo concentrarme. cuando escucho música sí me puedo concentrar o perderme. ojalá nunca tenga que dejar de tomar el transporte público.

llegué justo a tiempo al trabajo y los niños me dieron abrazos porque no me vieron ayer y la verdad yo también estaba muy contenta de verlos porque estar con ellos me ayuda a despejarme. el trabajo me ayuda a despejarme, pero estoy muy segura de que si tuviese un trabajo diferente a éste, no sería así. la primera parte de la mañana hicimos goop que es como una sustancia pegajosa con borax y pegamento y colorante. luego comenzamos un nuevo libro. me encanta comenzar libros más que terminarlos. todo bien. tenía muchas ganas de dejar de estar enferma. el día transcurrió muy normal, regañé a algunos alumnos, dejé tarea. a la hora de la salida, los niños de mi grupo se fueron rápido. faltaban cinco minutos para mi hora de salida pero como ya no tenía alumnos me fui. también necesitaba irme porque me dolía todo el cuerpo, aún me duele. antes de salir corriendo, P me detuvo y me invitó a su fiesta, lo cual me pareció muy amable de su parte y creo que planeo ir y no ponerme borracha porque estoy tratando de no embriagarme (tanto). es un experimento, sólo quiero ver qué pasa. 

saliendo del trabajo tengo dos opciones. la primera y más lógica es esperar el camión en la esquina, tarda un poco pero es una esquina linda y me encantan las paredes del panteón que está en esa calle. la otra es caminar un buen tramo hasta la avenida principal. amo caminar, así que casi siempre camino y en el camino me imagino conversaciones que pude haber tenido con las personas que vi ese día. hoy imaginé que platicaba con A. en fin, al llegar a la avenida tomo un camión con ruta larga pero panorámica, esto quiere decir que los paisajes de la ciudad que puedo ver son más bonitos pero me tardo 30 minutos más. claro que siendo la persona poco práctica que soy, es mi ruta predilecta. a continuación una descripción de las cosas que veo camino a casa: 1- un mural de la magdalena contreras que tiene pintados a todos los santos de por ahí, san jerónimo, san bernabé, san nicolás, 2- el asta bandera que está en periférico que me parece espectacular, 3- más adelante está lo que parece una embajada o un edificio chino muy bonito 4- la entrada de la unam 5- la rotonda de miguel ángel de quevedo que tiene como unos perritos 6- la parte de la iglesia chuquita y un riachuelo que huele bien feo que me gustan mucho, ahí es donde todas las calles se hacen como empedradas, la verdad ignoro cómo se llama esa parte pero siempre se me ha hecho muy bonita 6- pasando la iglesia está un edificio de departamentos que me gusta mucho, es alto y color crema con rojo, no tiene nada especial, sólo me parece muy bonito. también a lado hay una casa de dos pisos que tiene una azotea y está repeletísima de todo tipo de plantas, parece bosque. 7- plaza universidad, me gusta porque ahí se bajan muchos y se suben muchos otros pero quiere decir que ya casi voy a llegar a casa.

cuando me bajé del camión, venía escuchando home de johny pierce, y estaba llorando. no llegué al oxxo a comprar papitas, es otra de las cosas que estoy intentando hacer, comer menos papitas. entré a la casa con la idea de comer algo y hacer mis planeaciones, pero me puse a ver las redes sociales y todos en facebook estaban publicando sus fotos del 2009/2019, lo cual me parece un ejercicio muy bonito. en fin, me distraje haciendo eso y ahora van a ser las 8 p.m. y no he comido ni he hecho mis planeaciones. 

ayer platiqué algo triste con D y tengo muchas ganas de verlo y llevarlo a cenar y luego venir a dormir abrazados. él duerme del lado derecho y yo del izquierdo. al inicio nos abrazamos pero luego nos soltamos para acomodarse cada quién por su lado como pueda, nuestra cama no es tan grande. hoy no lo quiero soltar.


10 de noviembre de 2018

sad as fuck

estoy sad as fuck. no es malo, sólo he tenido días malos. los días malos se van. parece que yo me quedo aquí a esperarlos de nuevo. vengo a contar esta pequeña anécdota y lo que se me ocurra después: he tenido días malos y he estado triste o es la sensación que identifico como triste, sólo por darle un nombre. todo me parece triste no en el sentido romántico. me parece triste e insoportable. apenas puedo conmigo. pero el otro día, una niña en la escuela estaba leyendo un libro en el descanso y le pregunté que qué leía. me dijo que la historia interminable. le dije que era un libro muy bonito y comenzamos a platicar sobre los personajes, cuál era nuestra parte favorita, etc. hablamos de las películas. me dijo que la historia era demasiado larga y que tal vez iba a tener que hacer dos reportes o tres. a esta niña la veo en los recreos sentada leyendo o dibujando en vez de corriendo, es el tipo de niña que es. es muy inteligente, muy linda. sé que le gusta leer porque justamente antes de este libro, estaba leyendo momo. no veo que sea muy platicadora o que tenga muchos amigos pero tampoco le frustra o le intimidan los demás. es pacífica y reservada. entonces ahí estaba yo, tratando de dejar de lado mi conflicto interno para poder existir y me encuentro platicando con ella de la historia interminable y me dice: teacher, ¿quiere que se lo lea? le dije que sí. nos sentamos en una banquita y me comenzó a leer con voz bajita pero segura. ya iba casi al final, en la parte en que Bastián conoce a Doña Aiuola. tuvo problemas pronunciando su nombre, como se pretende que sea, y nos dio risa al tratar de pronunciarlo las dos juntas. ella se detenía de vez en cuando a anotar en un papelito las palabras que no entendía para hacer el glosario de su reporte. me leyó unas dos páginas, constantemente interrumpida por otras niñas y niños que se me acercaban a pedirme permiso para ir al baño o tal. sonó la campana que indica que el descanso se termina y antes de irse me dijo: mañana le seguimos. al día siguiente, me buscó y nos sentamos en la misma banquita y siguió leyéndome. y así toda la semana. voy a tratar de explicar lo siguiente. todos los niños que he conocido tienen algo particular y especial. algunos pueden dar vueltas de coche, otros dibujan increíble, otros son muy buenos en matemáticas o en spelling, otros pueden eructar el alfabeto. pero esta niña tiene algo que es especial especial, porque el sentarme con ella y dejar que me leyera fue como un bálsamo para el alma. me hizo sentir mejor. muchos niños hacen eso, son tiernos y compasivos. abrazan, dan besos. pero ella no es mucho de contacto físico y me pareció increíble que pudiera transmitir algo como paz de esa manera. esta semana, los descansos fueron ratos muy especiales. sigo sad as fuck pero me siento mejor, creo.

4 de noviembre de 2018

eterna

si fuera dueña de un bar, le llamaría eterna. sólo me gusta como suena. pensándolo mejor, no sería un bar, sería una disco donde todos pudieran ir a bailar. o tal vez un stripclub. tuve cinco días libres, pero no trabajo desde hace nueve. pensé que haría muchas cosas pero ha resultado de lo peor: me agüité un chorro y no salí ni un día, lo cual estuvo bien porque no me he bañado porque no tengo agua. estuve en casa, muy triste, escuchando canciones de freezepop. en mty amaba los días nublados, me daban vida, me hacían sentir que estaba en una película. los días fríos y nublados de mty son de película. me encantaba tomar el camión al centro. amaba esos días. amaba la ropa que me podía poner, los libros que me daban ganas de leer. la tranquilidad de la gente, el caldito de pollo, el silencio de la ciudad. la melancolía, qué sé yo. me pasaba de romántica. me daban ganas de andar en bici. de ponerme gorros (odio los gorros). acá sucede que los días fríos y nublados son deprimentes. porque hay días nublados que no me deprimen y hay días fríos que tampoco, pero fríos y nublados es como que: ¿y ahora? ¿salgo a caminar? ¿fumo adentro o afuera de la casa? ¿me pongo chamarra? ¿me lavo el cabello? ¿está realmente frío? ¿lo que siento es frío o tristeza? no sé por qué me pesa tanto. no sé por qué no me deja salir. es un frío sucio, paralizante. feo. no salí ni hice nada. estuve muy triste, eso ya lo había dicho. lloré tres días seguidos, dormí tres horas diarias, terminé de ver una serie pero no la vi en realidad. no comí y cuando lo hice me comí las papitas de mi roomie que está de viaje porque no pude salir de la casa. mañana ya voy a trabajar así que me obligué a salir de la cama. soy una pendeja así que lo único que me obliga a salir de la cama es el trabajo, todo lo demás lo puedo posponer. además, ayer me bajó y ya tenía toda la pijama manchada de sangre. a veces me meto a estos agujeros yo sola, pero es cansado tener que planear cosas para no meterme a los agujeros. algunas personas tienen la habilidad de simplemente no meterse a los agujeros y sacarles la vuelta. yo estoy agotada. escribo esto porque me siento mal y lo único que hace que se me pase el malestar es escribir y planear clases. ya hice las planeaciones de las siguientes tres semanas. gustavo cerati tiene un disco que se llama +bien que es como el soundtrack de una película en la que participó que según recuerdo estaba medio chafa porque se pasaba de experimental, pero las canciones del disco son muy bonitas. mi favorita se llama paisaje porcelana. se las recomiendo porque si están en la misma ciudad que yo, les va  quedar de música de fondo el día de hoy (si es que leen esto el día de hoy, estoy consciente de que esto no es twitter).

21 de agosto de 2018

viernes

el viernes fue ayer pero aquí lo narro. tuve que levantarme ligeramente más temprano para ir al trabajo. me puse un pantalón brinca charcos, una blusa amarilla y mis botines negros. todo bien. tuvimos un curso en el que lloramos todos otra vez. a la directora le encanta hacernos ir a terapias de grupo para sacar nuestras frustraciones y hacernos llorar. lo entiendo, entiendo que puede que se sientan bien y generalmente funcionan, pero ¿por qué quieren hacernos llorar tanto? me caga llorar. la verdad al final resultó lindo, aprendí cosas y etcétera. luego era hora de arreglar los salones porque el próximo lunes regresan los niños a clases. yo no tengo salón, así que no arreglé nada así que me mandaron a coyoacán a sacar mi constancia. me tardé una hora exacta en llegar. me gusta caminar por las calles de las colonias de coyoacán, son preciosas. llegué a la secretaría, hice mi trámite, me dijeron maestra todo el tiempo, lo cual estuvo lindo porque me recordó a cuando iba con papá al sindicato o con mamá a la clínica y todos se decían maestros entre sí, porque, pues, todos eran maestros a pesar de estar en un hospital o en un edificio de oficinas, como que me da una sensación de pertenencia y eso es bonito. saliendo de las callecitas de coyoacán me dio hambre y llegué a un carls jr a comer, pedí unas chicken tender que no estaban tan ricas en esta ocasión y me arrepentí en seguida pensando que había podido ir a comer a cualquier fondita fresona del centro de coyoacán. no tenía datos de internet no sé por qué, y me urgía mandar mensaje a mis jefas para que estuvieran enteradas de lo del trámite, entonces llegué a una farmacia a poner saldo. eran las tres de la tarde y yo estaba contenta de ser libre y andar en la calle en horario de trabajo así que se me ocurrieron dos opciones: seguir caminando a ver a dónde llegaba o tomar un camión e irme a casa. me dolían un poco los pies por los botines pero decidí seguir caminando. caminé mucho y fui muy feliz. llegué a avenida méxico y etcétera y en ese punto decidí llegar a la cineteca. si hay una película que me guste, entro, me dije. había una que se llama sage-femme en el horario perfecto. me compré una soda, y entré a la sala. la película estaba muy linda y graciosa y tierna, la disfruté mucho. cuando salí, ya había empezado a llover, por fortuna siempre traigo mi paraguas. para regresar a casa, caminé al metro mientras me fumaba un cigarro. me gusta la sensación que me da después de ir a ver una película sola: me toco la cara para ver si todavía sigo existiendo y se siente pequeña. como que si vas acompañado al cine (que me encanta ir acompañada al cine) no te sales tanto de la realidad porque las personas, la conversación, el regreso a casa te mantienen anclado. si vas sola, no hay nada que te detenga. bien pudiste haber dejado de existir ahí mismo en la oscuridad de la sala, confundiendo la trama de la película con tu propia realidad. como cuando ibas al cine de pequeño y salías de la función sintiéndote power ranger o lo que sea que hayas ido a ver. es hermoso y triste. mi casa está a tres estaciones del metro de la cineteca, no hice mucho tiempo. cuando llegué aún no había nadie. una parte de mí quería que D ya hubiera llegado para que me extrañara un poco pero no, siempre llega tarde. esa va a ser nuestra maldición y temo que algún día se le vaya a hacer tarde para siempre, que su falta de premura nos desencante. pero otra parte de mí se puso contenta porque entonces la bellísima tarde de caminar por coyoacán, comer un carl's jr, ver una película bonita podía mantenerse como un secreto muy mío, no tanto ahora que lo he contado aquí, pero sí un secreto que guardo de él,  de ellos, como si tuviera una vida secreta que la gente que piensa que me conoce no sabe. nadie sabe que voy a la cineteca en las tardes lluviosas. cómo para qué decirles. 

16 de agosto de 2018

jueves

hoy sí había agua en la mañana y no entró ninguna abeja, supongo que por la lluvia. me puse mi pantalón negro acampanado otra vez, mis botines negros y un suéter color crema que me gusta mucho. como no me lavé el pelo y lo traigo de un largo muy raro y no termina de acomodarse, me puse un paliacate en la cabeza y guardé mi cabellito ahí con muchos incaíbles y me puse unas arracadas grandes y así me fui sin maquillar. otra vez me tocó el camión lleno, éste es un horario problemático. al llegar a la escuela, no me puse a trabajar de inmediato, comencé como a las 9. hoy no llevé lonche, sólo agua y unas zanahorias, pero luego me compré unas galletas. a continuación voy a narrar algo triste que pasó en el trabajo: hay unas hermanitas que están pasando por una situación familiar difícil y triste, una de ellas me tocará a mí este ciclo escolar, por lo que la directora nos sentó a sus maestros para informarnos de cómo estaban las niñas y mas o menos cómo podíamos tratar el tema y tal, y lo agradezco porque de repente no sé cómo lidiar con esas cosas, no presumo de ser muy emocionalmente inteligente o inteligente en general. de verdad no tienen idea de lo complicado que es y lo feo que resulta que niños pasen por cosas tan pesadas. o sí tienen idea. todos sufrimos dificultades, creo, y a veces sí se la baña el destino o quién se haga responsable. mi compañera lloró un poco y está bien. yo pensé que yo iba a llorar también pero no lo hice. regresé a mi trabajo y una amiga de mi hermano me recomendó un podcast que me gustó un montón. se llama worklife con adam grant. está en inglés y se me hizo interesante porque casi nunca escucho ese tipo de programas y me gustó oírlo mientras trabajaba, estuvo bien. llegó la hora de irme, el camión pasó en seguida e iba vacío. me senté y me puse los audífonos y puse melodrama y de repente comencé a llorar. estaba llorando por las niñas. por mí, porque no dejo de ser una idiota. por mis papás, por M y A. por pendeja, en general. lloré mucho, con mocos y todo. me enoja llorar. no. creo que me enoja no saber cuándo llorar. o cuándo enojarme o cuándo ponerme contenta. wey no sé nada, estoy bien estúpida. llegué a la casa y todavía había agua y lavé trastes pero primero me hice una sopita para comer y luego iba a trapear pero me metí a la cama y me quedé dormida. ya casi nunca tomo siestas. desperté con la intención de hacer unas tarjetas pero recibí un mensaje de que tenía que grabar para mañana mi trabajo en un cd porque secretaría de educación vive todavía en el 2005. fui a comprar un cd y me compré de pasada unos postits y llovió. ahora ya son las 10 y ninguno de mis roomies ha llegado a la casa. a veces me gustaría vivir sola en un cuartito chiquito allá en la magdalena contreras.

15 de agosto de 2018

miércoles

escribo esto para que no se me olvide en qué día estamos. porque tú estás en un día y yo en otro, haz de cuenta. me desperté temprano, me metí al baño, se metió la abeja, no había agua. salí a tiempo y me veía bonita: me puse jeans, mis botas, y una blusa celeste con pequeños puntitos rojos y me pinté los labios de rojo también. hacía mucho frío entonces me llevé mi abrigo verde, el que tiene gorrito. llegué muy temprano al trabajo y todo normal. hoy trabajé escuchando a suburban kids with biblical names y a the wave picture porque encontré una playlist viejita con puros discos de esos. también escuché a pizzicato five. todas esas canciones las escuchaba cuando era joven y tenía buen gusto musical y tal. a media mañana me empezó a doler mucho el estómago y creo que es porque ayer me comí unas tortillas que ya tenían moho. también me topé con esta canción que hace muchísimo no escuchaba pero que amo. se llama going fishing de the phoenix foundation. es una canción muy triste que me recuerda a cuando tu relación ya valió queso y sabes que pues ya hay que dejarlo ir pero no quieres. de esas cosas que me pasaban a los 21. no más. a esta edad la verdad ya no tenemos tiempo para estar pensando las cosas o para estar sufriendo de más por ellas. es verdad que siempre se tiene tiempo para sufrir, eso nunca lo negaré, pero no de más. en fin, canté going fishing todo el día en el trabajo. a la salida la señora E me preguntó que si se me habían perdido los lentes y le dije que sí (yo pensaba que nadie leía mi facebook). salí y caminé hasta luis cabrera para tomar el camión y eso me hizo bien. me encanta caminar. todo bien. cuando llegué a casa, el edificio olía a pegamento y aún no había agua. en la mañana le dejé a D un poco de pasta pero ahí la dejó así que me la comí y resolví no volver a dejarle lonche. comenzó a llover fuertísimo. me senté en el escritorio e hice un poco más de trabajo y cuando ya estaba pensando en ponerme la pijama (eran las 8 p.m.) me llamó D para invitarme a los tacos orinoco. aún me dolía el estómago pero cómo decirle que no a los tacos orinoco. pasó por mí, fuimos a cenar, pedí taquitos de trompo, me dolió más el estómago y regresamos a casa por vértiz. me gusta pasar por vértiz, es de mis avenidas favoritas desde la doctores. la calle estaba llovida y había un poco de tráfico. perdón por escribir en oraciones cortas pero así es como estoy pensando. ahora, D y yo estamos satisfechos y él se va a poner a estudiar y yo a trabajar o tal vez me ponga a leer o tal vez me quede dormida en el sillón.

14 de agosto de 2018

martes

hay un panal de abejas en el árbol que da a la ventana del baño. todos los días me despierto cuando aún está oscuro y enciendo la luz del baño y supongo que eso atrae a las abejas porque todos los días se mete una al baño y se muere minutos después de volar alrededor del foco. al día siguiente, lo mismo. no creo que el panal sea un problema grave porque sólo revolotean afuera, incluso he entendido que entran a mi baño sólo a morir, pero me aterran, no lo puedo evitar. el zumbido y sus patitas. entonces, de un tiempo para acá, así comienzan todos mis días.

me levanté y me metí a bañar y minutos después ya estaba la pobre abeja zumbando en el baño, condenada. es ahí cuando me salgo porque no puedo con el miedo que le tengo. me peino y hago todo afuera del baño en la oscuridad de la sala porque me da flojera prender la luz. hoy A se alistó a la misma hora que yo así que casi se nos empalma el horario del baño pero no hubo problema, para cuando yo salía él apenas se levantaba, aunque él había encendido el bóiler. 

hoy me puse unos pantalones acampanados negros y mi blusa de rayas y un suéter grandote de lana porque hacía frío, pero no tanto como ayer. fui a esperar el camión justo a las 7:30 pero iba llenísimo así que caminé al metro. por lo general, prefiero tomar el camión porque existe la posibilidad de ir sentada, aunque en el metro llego más pronto casi siempre. hoy no pude ir sentada ni en la pesera a san franciso. 

la mañana se me pasó muy rápido. llevé té en vez de agua. ya terminé casi todos los pendientes. a veces preferiría no conversar mucho con nadie. hoy lloré en el trabajo. me dio una tristeza terrible mientras hacía una planeación y se me salieron las lágrimas. estaba un poco como dentro de mi cabeza, ya sabes, como pensando en otras cosas, y me puse mal. según yo fui discreta y en cuanto pude me levanté para ir a llorar al baño. no duró mucho tiempo, según yo. nadie me dijo nada entonces todo normal.

llegando a casa me hice una quesadilla pero luego me di cuenta de que la tortilla tenía hongos, a ver si no me enfermo del estómago. traté de lavar los trastes pero se fue el agua. vi un segundo capítulo de la casa de las flores. necesito que me expliquen si es una telenovela y si soy señora porque me está gustando. creo que está chistosa. ¿me he puesto demasiado flexible con el contenido que consumo? seguro sí, pero no me puedo pasar la vida odiando a verónica castro, además cada vez que la veo se me antoja un chorro un jointcito. no tengo drogas en la casa aparte de las legales. ayer sí vi aladdin y soñé con tigres enormes en casas enormes que bien podrían ser la casa de aramberri donde vivía mamá. 

hace un rato subí a la azotea por las toallas que D dejó secando y creo que vi un fantasma. era el señor rafael, nuestro ex-rentero. salió de uno de los cuartos que están allá arriba y no me dijo nada, ni siquiera saludó, ni siquiera me vio. por eso pienso que era un fantasma. o la fantasma era yo. por eso no me vio.

esta semana estuve menstruando, todavía lo estoy un poco. el fin de semana tuve cólicos muy fuertes, como siempre. sí tomo medicamento pero duele de todas formas. es un dolor muy feo pero como me duele todo el tiempo, ya me acostumbré y puedo hacer cosas. de repente me sorprendo y digo wow cómo fue que me subí al camión con este espantoso dolor de ovarios, soy una valiente. es lo mismo que con las abejas, no dejan de darme miedo pero pues me acostumbro a tenerles miedo todo el tiempo. y así es como internalizo el miedo y el dolor. 

13 de agosto de 2018

lunes

hoy me desperté temprano o a tiempo, eran las 6:10, me levanté y prendí el bóiler y luego me volví a acostar 10 minutos en lo que se calentaba. en cama, D se volteó a abrazarme. cuando hace eso no me quiero levantar. pero lo hago. fui al baño a abrir la regadera pero no había agua. qué fastidio. llené una cubeta con el agua que tenemos almacenada para estas ocasiones y la puse a calentar. mientras esperaba, comencé a prepararme el desayuno (un sándwich de jamón y pepino picado) y luego descubrí que sí tenía agua. me metí a bañar y mi rutina no se vio tan alterada. hoy decidí ponerme una blusa rosa brillante de manga larga con mis jeans y mis botas y los aretes de escobita que M me regaló. hacía mucho frío. salí, caminé a la parada del camión que está a media cuadra de la casa y se me pasó el camión. entonces decidí mejor caminar al metro que está a una cuadra de distancia. llegué a miguel ángel de quevedo justo cuando se estaba yendo el camión. es un camión que tarda mucho en pasar así que no se me puede ir. a las 8:20 ya estaba en el trabajo, no era tan temprano pero fui la primera en llegar. llegaron dos de mis compañeros después de mí y me preguntaron cómo le hacía para llegar tan temprano y les expliqué que usaba la tele-transportación. nunca espero que nadie me crea, no tienen por qué hacerlo. llegaron mis otras dos compañeras. comenzamos a trabajar. la dinámica estas semanas ha sido sentarnos todos juntos en un salón y avanzar cada quién en los pendientes, planeaciones, cursos y demás. las semanas pasadas me sentía un poco presionada porque tenía que hacer doble trabajo de todo y pensé que no me iba a alcanzar el tiempo, por lo que me puse a trabajar en casa en las noches y todo eso. este lunes me di cuenta que había cubierto un 97% de mis pendientes así que me di chance de holgazanear un poco y comenzar a trabajar hasta las 9. a veces ponemos música pero preferimos ponernos los audífonos y no molestar a los demás. la neta no creo que todos tengan ganas de escuchar a frank ocean tanto como yo. tenemos distintos gustos musicales supongo. el día de hoy avancé poco a comparación con lo que quería hacer pero me sentí relajada. a veces nos ponemos o se ponen a platicar. el principal avance de mi día consistió en que L y yo terminamos un curso que teníamos pendiente. se acabó el día laboral muy temprano y me fui a casa. la señora E me dijo que se me veían bonitos los aretes pero la maestra C hizo un comentario que no me dio risa acerca de ellos. equis. el camión pasó casi inmediatamente. lleno la mitad del transcurso, luego se vació y pude sentarme. me dio calor y me quité el abrigo. no tardé mucho en llegar a casa. me preparé pollo para comer, noté que D había subido las sábanas recién lavadas para que se secaran y fui por ellas. olían rico. comencé a ver la serie de la casa de las flores, me gustó mucho, me encantan cecilia suárez y verónica castro. sólo vi un capítulo por si D quería verla conmigo. tenía planeado trabajar un poco pero perdí el tiempo viendo videos en youtube y tomándole fotos a mis blusas arrugadas, hay pruebas en instagram. me sentía inspirada, qué puedo decir. luego me di un baño porque estoy menstruando y traía el cabello sucio y bañarme me hace sentir mejor. llegó D a casa y ahora vamos a ver Aladín, él se preparó pizza y pasta de cenar y yo sólo voy a tomar un té. acabo decidir comenzar a hacer y usar nuevos tags, pues los que ya existen en este blog se sienten tan de otro tiempo aunque el tiempo siempre sea el mismo.